Presión legal para garantizar el acceso a las urnas
Fiscales brasileños y defensores de comunidades indígenas recurren a los tribunales para que las autoridades electorales ayuden a los votantes de zonas apartadas del Amazonas durante la segunda vuelta presidencial del domingo. La Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil, conocida como Apib, informó el jueves que presentó una solicitud urgente para que la Inspectoría General de Justicia impulse a los funcionarios electorales a actuar con rapidez y permitir que los indígenas lleguen a los centros de votación. Por separado, fiscales federales presentaron el miércoles una demanda ante un tribunal federal de Pará en la que piden una orden de alcance nacional que obligue a ofrecer transporte gratuito por río, tierra o aire, además de financiar alimentos, intérpretes, facilitadores culturales y señalización en lenguas indígenas en los locales de votación.[S1]
La demanda de los fiscales se basa en relatos de comunidades de todo Brasil, incluidas denuncias de que algunos gobiernos municipales negaron transporte por motivos políticos y de que ganaderos impidieron que trabajadores indígenas salieran de las fincas para votar. La Apib identificó la situación más grave en 43 comunidades indígenas de la selva del norte de Brasil. El martes, el tribunal electoral del estado de Amazonas rechazó una petición de transporte presentada por Univaja, una asociación que representa a los pueblos indígenas del valle del Javari.[S1]
Distancias medidas en días, no en kilómetros
Algunos de estos votantes están a hasta 895 kilómetros (556 millas) del lugar donde emiten su voto, un trayecto que puede exigir de tres a cinco días en barco. En ciertos lugares remotos, los funcionarios deben trasladar las máquinas de votación y a los trabajadores electorales en aviones militares. La Apib describió el desequilibrio en un comunicado, al señalar que el Estado lleva la urna a la selva pero no lleva al votante a la urna.[S1]
Las aldeas del territorio del valle del Javari solo obtuvieron sus primeros centros de votación en 2014, gracias al trabajo de Bruno Pereira, un experto en asuntos indígenas que murió en 2022 mientras cumplía una misión en el valle junto al periodista británico Dom Phillips. La agencia de asuntos indígenas del Gobierno brasileño, Funai, dijo a AP que consultó a las comunidades sobre sus necesidades de transporte para la segunda vuelta, pero sostuvo que corresponde a las autoridades electorales estatales organizarlo.[S1]
Una contienda reñida con la selva en juego
El presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva y su rival de extrema derecha, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, tienen posturas muy distintas sobre la protección del Amazonas, y encuestas recientes muestran una contienda cerrada. La salvaguarda de los territorios indígenas se considera ampliamente una de las herramientas más eficaces para frenar la deforestación en el Amazonas, la mayor selva tropical del planeta y un regulador clave del clima global.[S1]
Los científicos advierten que la pérdida continua de bosque podría acelerar el calentamiento global. Un análisis de 2022 de MapBiomas, una red de organizaciones no gubernamentales que monitorea el uso del suelo, halló que los territorios indígenas de Brasil habían perdido solo el 1% de su vegetación nativa en tres décadas, frente al 20% en tierras privadas de todo el país.[S1]







