Lo que pasó en la cancha 6
Cuatro yeguas de polo murieron al ser alcanzadas por un rayo durante una práctica en la cancha 6 del Jockey Club de San Isidro, en el área metropolitana de Buenos Aires. La descarga se produjo durante una tormenta que también descargó lluvia intensa en la zona. No hubo personas fallecidas. Un petisero que estaba en el lugar fue impulsado cerca de tres metros por la fuerza de la descarga y fue llevado a un sanatorio cercano por precaución.[S1][S2][S3][S4][S5][S6][S7]
Otras dos yeguas también fueron alcanzadas y cayeron al suelo, pero consiguieron ponerse de pie. Los veinte animales presentes estaban bajo la supervisión de ese único cuidador. La descarga rompió las vendas rojas que cubrían las patas de los caballos a la altura de los tobillos y dejó marcas visibles de quemaduras en el pelo, detalles que llamaron la atención una vez pasada la tormenta.[S1][S2][S3][S5][S6]
Los caballos estaban atados a un poste a la espera de su turno en la cancha 6, ubicada en el centro de la pista del Hipódromo de San Isidro. Según el club, el clima cambió de forma tan repentina que ni siquiera se habían recibido alertas de actividad eléctrica. Autoridades de la Municipalidad de San Isidro indicaron que Defensa Civil no debió intervenir, y la policía aclaró que no tuvo participación, ya que de todo se ocuparon los propietarios de los caballos afectados.[S5]
La versión del club y el pronóstico
Patricio Amespil, capitán de polo del club, dijo que el pronóstico no anunciaba tormenta y que la práctica se desarrollaba con normalidad hasta que el cielo se encapotó y cayó el rayo. Señaló que los petiseros quedaron conmocionados pero fueron revisados y están bien. También afirmó que prefiere interpretar el desenlace como un milagro y no como una tragedia, ya que no murió ninguna persona, y contó que había traído tres imágenes de la Medalla Milagrosa para colocarlas en las canchas porque la temporada venía siendo muy lluviosa y riesgosa.[S1][S2]
Entendé esta noticia a fondo
Amespil describió al Jockey Club como una institución amateur cuyos caballos de práctica llegan por temporada y suelen alojarse en boxes techados. Agregó que en el campo la naturaleza es más fuerte y poco se puede hacer ante hechos que nadie puede prever. Allegados al caso dijeron que las yeguas afectadas tenían un valor relativo y no estaban entre las más caras, y los habitués del polo señalaron que no recuerdan un episodio semejante.[S1][S2][S3][S6]
El pronóstico veterinario para las sobrevivientes
Un veterinario especializado en equinos consultado por el caso dijo que este tipo de descargas no es desconocido en el ámbito rural. Explicó que el rayo introduce una energía muy intensa en el cuerpo y sale por las patas que tocan el suelo, y que por eso las vendas reventaron y el pelo de esa zona apareció quemado.[S1][S5]
El especialista indicó que los caballos que sobrevivieron a la descarga siguen bajo observación. Advirtió que el impacto puede causar lesiones graves, entre ellas la rotura de los tímpanos, y dejar secuelas que afecten el rendimiento deportivo del animal, por lo que sería difícil que vuelva a jugar al polo. Los caballos afectados serían evaluados en las horas siguientes, con la previsión de que ya no podrían usarse para jugar.[S1][S5]







