Los fundamentos no justifican un alza
Datos recientes sobre inflación y empleo no respaldan un aumento de tasas de interés, según un análisis de Robin Brooks. La proporción de artículos en la canasta de inflación PCE con inflación mensual anualizada superior al tres por ciento está en tendencia a la baja, lo que indica que la inflación no es una preocupación. De manera similar, la participación laboral de hombres en edad productiva ha disminuido en los últimos meses, mientras que la de mujeres se ha estancado, lo que no sería esperado en un mercado laboral sobrecalentado.[S1]
El verdadero motor: rendimientos a largo plazo
El factor principal que podría obligar a la Fed a subir tasas es el nivel de los rendimientos del Tesoro a largo plazo. El déficit presupuestario es tan grande que mantener los rendimientos bajo control es una preocupación unificadora en todo el gobierno. Una actuación dovish de Kevin Warsh después de la reunión de la Fed del 29 de julio provocó inadvertidamente una venta masiva, lo que obligó al Tesoro a anunciar una recompra el 19 de agosto para recuperar el control. Los rendimientos a largo plazo son el mayor comodín para la reunión del 16 de septiembre.[S1]
La presión política aumenta las probabilidades de alza
Las publicaciones del Presidente instando a la Fed a recortar tasas paradójicamente aumentan la probabilidad de un alza, ya que fortalecen la determinación del FOMC de demostrar independencia y plantean preguntas sobre la credibilidad de la Fed, lo que podría desencadenar otra venta masiva de bonos a largo plazo. El analista Robin Brooks asigna una probabilidad del 40 por ciento a un alza de 25 puntos básicos, más dovish que el 62 por ciento del mercado. Señala que una sola publicación en redes sociales podría inclinar la balanza.[S1]
Implicaciones para el oro y el comercio de devaluación
Si la Fed sube tasas, Brooks argumenta que no sería negativo para el comercio de devaluación y el oro. La intención de tal alza sería limitar los rendimientos del Tesoro a largo plazo, lo cual es central para la estrategia de comercio de devaluación. Esta perspectiva sugiere que incluso un aumento de tasas podría no disuadir a los inversores que buscan protección contra la devaluación de la moneda.[S1]






