Carta bipartidista cuestiona la invitación a Putin
Un grupo bipartidista de senadores estadounidenses pide al presidente Donald Trump que revoque su invitación al presidente ruso Vladimir Putin para la próxima cumbre del G20 en Miami. Los firmantes, que integran los comités de Servicios Armados y Relaciones Exteriores, advirtieron que la asistencia de Putin podría correr el riesgo de legitimar y normalizar a un gobierno que continúa atacando objetivos civiles ucranianos todos los días, según The Washington Post. La carta fue liderada por el senador republicano Roger Wicker, presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, y la senadora demócrata Jeanne Shaheen, miembro de mayor rango del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, y también fue firmada por seis demócratas y seis republicanos adicionales.[S1]
Los senadores señalaron que Putin, el ministro de Finanzas ruso Anton Siluanov y otros miembros de la delegación de Moscú están bajo sanciones estadounidenses. Argumentaron que aliviar el aislamiento diplomático de Putin podría reducir la presión sobre Moscú para acordar un alto el fuego en Ucrania. La invitación se anunció el 23 de septiembre, cuando el secretario de Estado Marco Rubio dijo que Putin había sido invitado a la cumbre como parte de un esfuerzo por darle oportunidades de interactuar con Trump y otros líderes mundiales.[S1]
El G20 como escenario del debate sobre Ucrania
La posible asistencia de Putin tiene especial importancia porque el G20 se ha convertido repetidamente en un foro de debate sobre la guerra de Rusia contra Ucrania. En la cumbre del G20 de 2025 en Johannesburgo, los líderes occidentales dijeron que un marco de paz respaldado por Estados Unidos contenía elementos importantes pero requería trabajo adicional, citando preocupaciones de que algunas disposiciones podrían dejar a Ucrania vulnerable a futuros ataques rusos. Zelenski dijo a principios de este mes que estaría dispuesto a viajar a la cumbre de Miami y reunirse allí con Putin si el líder ruso asiste. Siluanov asistió a una reunión de ministros de Finanzas del G20 en Carolina del Norte el mes pasado, lo que generó críticas de algunos senadores estadounidenses y funcionarios europeos.[S1]







