La decepción de un judío religioso con el liderazgo comunitario
Jonathan Tebble, desde Brighton, expresa consternación por la reacción de algunos líderes y organizaciones judías británicas ante las sanciones del Reino Unido al comercio con asentamientos israelíes ilegales. Señala que muchos judíos en el Reino Unido están horrorizados por las acciones del gobierno israelí, incluidas las promesas de algunos ministros de enterrar la idea de un Estado palestino y lo que describe como una expansión de asentamientos sin control y una violencia de colonos en escalada. Critica a los medios por presentar a menudo una sola visión como representativa de la opinión judía, y señala a grupos como Yachad y Na'amod como una narrativa alternativa contraria a la ocupación. También rechaza la idea de que el rabino principal hable en nombre de todos los judíos, comparando esa suposición con tratarlo como una figura papal.[S1]
Tebble reconoce que existen rabinos en el Reino Unido que apoyan las sanciones o que han presenciado injusticias en Cisjordania, y subraya que las opiniones sobre este tema matizado son múltiples y no pueden reducirse a la declaración de un líder. Describe que camina visiblemente como judío con una kipá y asiste a la sinagoga durante las Altas Fiestas, argumentando que su seguridad como judío y la necesidad de que los países denuncien a Israel no son mutuamente excluyentes. Si bien reconoce que se responsabiliza injustamente a los judíos por las acciones de un gobierno israelí que no controlan —una forma de antisemitismo que debe abordarse—, cree que presenciar sufrimiento obliga a actuar, invocando la frase 'If not now, when?'.[S1]
Una perspectiva israelí sobre el momento y las consecuencias electorales
Robin Newell, desde el Kibutz Sde Nehemia en Israel, sostiene que las sanciones del Reino Unido llegaron en mal momento. Explica que los israelíes que han trabajado durante años por una paz justa y segura para dos naciones, y que en seis semanas tienen la oportunidad de sacar a un gobierno que persiste en la expansión de asentamientos y la negación de los derechos palestinos, se sienten socavados. Advierte que un electorado israelí que siente que el mundo está en su contra es peligroso, y sugiere que el gobierno británico y otros países europeos pueden haber entregado una victoria electoral a las mismas fuerzas que buscan socavar, nombrando a Benjamin Netanyahu, Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich. Propone que los anuncios después del 27 de octubre, una vez formado un nuevo gobierno, habrían sido más sensatos, y que compromisos claros con la paz y la seguridad para ambas naciones serían mucho más útiles que sanciones antes de las elecciones.[S1]
Testimonio directo de violencia de colonos e inacción estatal
La Dra. Vivienne Jackson, de Walthamstow, Londres, relata su experiencia hace 22 años en la aldea cisjordana de Yanoun, donde colonos armados acosaron gravemente a los aldeanos palestinos. Describe cómo los colonos mataron ganado, contaminaron pozos, caminaron con armas por la aldea, condujeron sus coches arriba y abajo por las carreteras de la aldea y golpearon a los aldeanos. Observó con consternación cómo las fuerzas estatales consentían a estos colonos más renegados: la policía regional, ellos mismos colonos, se reía con desprecio de las quejas de los aldeanos, y el ejército israelí llegaba lentamente o no llegaba cuando se le llamaba para proteger, sin hacer nada. Señala que en el último año, los aldeanos de Yanoun han abandonado su aldea por segunda vez, quizás para siempre, y concluye que así es como funciona la limpieza étnica.[S1]







