El rechazo de Netanyahu
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó el plan de paz de 15 puntos para Gaza respaldado por el presidente estadounidense Donald Trump, afirmando que las tropas israelíes no se retirarán del territorio palestino hasta que Hamás esté completamente desarmado. Durante una reunión de gabinete, declaró: "Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no llevarán a cabo ninguna retirada hasta que Hamás esté realmente desarmado y continuarán neutralizando las amenazas contra nuestras fuerzas y nuestros ciudadanos". La declaración marcó una nueva fase de tensión en torno a las condiciones del entendimiento internacional para la región.[S1]
El plan, que constituye la última etapa de un alto el fuego respaldado por Estados Unidos y anunciado en octubre, estipula que Hamás entregaría sus armas a una incipiente autoridad palestina encargada de gobernar el territorio, mientras que Israel comenzaría a retirar sus fuerzas en paralelo. Netanyahu, sin embargo, insiste en que el desarme debe ser total y efectivo antes de cualquier repliegue militar. Enfatizó: "Hablamos de un desarme auténtico, no de un desarme ficticio".[S1][S3]
Presiones políticas y reacciones
Netanyahu, que se encuentra en una reñida carrera por mantenerse en el poder antes de las elecciones legislativas del 27 de octubre, enfrenta presiones de sus aliados de extrema derecha para convocar una nueva votación del gabinete y poner fin al plan para Gaza. La Junta de Paz de Trump, encargada de implementar el acuerdo, dio marcha atrás tras reunirse con Netanyahu la semana pasada, afirmando que Israel solo tendría que retirarse después de que se produjera un desarme "completo". Mientras tanto, Hamás instó al comité, a los mediadores y a los estados árabes a garantizar que todas las partes cumplan el acuerdo y eviten infracciones que pudieran obstaculizar su implementación.[S1][S3]
Basem Naim, un alto dirigente de Hamás, afirmó que el grupo sigue comprometido con la hoja de ruta acordada con los mediadores en El Cairo hace diez días, y espera que Estados Unidos, como garante, presione a Netanyahu para que se ciña a ella. Turquía y Egipto también reclamaron avanzar con el acuerdo. Netanyahu, sin embargo, reiteró que Israel mantiene conversaciones con Estados Unidos sobre las objeciones al plan, señalando que algunas propuestas pueden ser aceptadas mientras que otras serán rechazadas.[S2][S3]






