Una demanda de 10 millones presentada en Virginia
Neil Young llevó a un comité recaudador de Trump ante los tribunales por 10 millones de dólares a causa del uso de su tema de 1989 Rockin' in the Free World en un mitin celebrado este mes en Youngstown, Ohio. La demanda de cinco páginas, obtenida por Rolling Stone, se presentó en un tribunal federal de Virginia, el estado donde tiene su sede el comité. El escrito señala al comité y no a Trump como demandado individual.[S1][S2][S3][S4][S5][S6][S7][S8]
Según el escrito, Trump sabía que se necesitaba autorización para reproducir la canción en un acto y también que Young no la había dado ni pensaba darla. La demanda añade que el uso en el mitin se produjo pese a una demanda anterior y a un acuerdo de 2020 en el que Trump habría prometido no utilizar nunca la música de Young sin aprobación.[S1][S7]
Los abogados de Young, Robert Besser y Scott Simmons, sostienen junto a él que el significado de la canción está muy lejos de la política del acto donde sonó. Las solicitudes de comentario enviadas a la Casa Blanca, al Trump 47 Committee y al Comité Nacional Republicano, que se asoció con Trump para crear el comité conjunto de recaudación, no habían recibido respuesta cuando se publicó la información.[S1]
Cómo se enmarca el significado de la canción
En la demanda, Young y su equipo jurídico describen el tema como un himno furioso que contrapone las promesas vacías del discurso político estadounidense a las duras condiciones que soportan las personas pobres, sin hogar u olvidadas. Afirman que sus versos retratan escenas callejeras de una madre que abandona a su bebé, adictos dominados por la desesperación y basura acumulada a la sombra de la riqueza, mientras el estribillo repetido encierra una ironía amarga sobre una libertad que no todos comparten.[S1]
El escrito afirma además que la canción representa lo contrario de todo lo que defiende Trump. También recuerda que la grabación de 1989 fue elegida por Rolling Stone como la mejor canción de rock vintage de 2026.[S1]
Una disputa que se remonta a una década
El conflicto de Young con Trump por este tema se remonta a 2015, cuando Trump la usó durante el acto en la Trump Tower en el que anunció su candidatura presidencial. Un portavoz de Young dijo entonces que el candidato no tenía autorización para usarla y señaló que el músico, ciudadano canadiense, apoyaba a Bernie Sanders para la presidencia.[S1]
Cuando Trump volvió a pinchar la canción en 2018, Young protestó de nuevo y escribió en su sitio web que ya le había pedido antes en una carta pública muy difundida que parara, y que Trump había ignorado la petición. Young, de 80 años, afirma que el tema sonó el 12 de octubre en el mitin de Youngstown donde habló Trump.[S1]
Young no es el único artista que ha enfrentado a Trump por la música en sus actos políticos. The White Stripes, Rihanna, Axl Rose, Pharrell Williams, Linkin Park y los herederos de Tom Petty y Sinéad O'Connor han objetado públicamente el uso de sus canciones.[S1]







