Paneles independientes abren la puerta a una combinación
Los rumores sobre integrar Space Exploration Technologies Corp. y Tesla en una sola compañía circulan desde hace meses y cobraron sustancia tras la llamada de resultados de SpaceX del martes 20 de octubre de 2026. Elon Musk dijo a los inversores que cada empresa ha reunido un comité de directores independientes para estudiar la posibilidad, constituido a pedido de los accionistas. Añadió que no puede sumarse a esas deliberaciones porque su posición lo convierte en parte en conflicto, pero no dejó dudas sobre su opinión: calificó la idea como buena y afirmó que ve un mérito considerable en unir ambas firmas.[S1][S2]
No se ha divulgado nada concreto sobre los términos del acuerdo y el proceso sigue en una fase exploratoria. Aun si surge una propuesta, la aprobación de los accionistas no está garantizada. Musk posee la mayoría de los votos en SpaceX, pero la propiedad de Tesla está repartida entre numerosos inversores, lo que hace esa votación mucho menos segura.[S1]
El trimestre de SpaceX: crecimiento veloz y gasto elevado
SpaceX presentó un sólido tercer trimestre el martes. Las ventas ascendieron a 14.600 millones de dólares, un 161% más que el año anterior, y el beneficio neto llegó a 4.400 millones, con ambas cifras por encima de las expectativas de Wall Street. La inteligencia artificial fue el principal motor de crecimiento: los contratos de cómputo de IA elevaron los ingresos de esa unidad a 7.600 millones, casi el triple de lo generado en el segundo trimestre. Starlink también siguió siendo un aportante relevante y una fuente sólida de ganancias, con 2.400 millones de dólares de beneficio operativo en el segmento de conectividad.[S1]
Esa expansión conlleva un costo enorme. Las inversiones de capital sumaron 19.600 millones de dólares en el trimestre y la compañía prevé desembolsar entre 35.000 y 40.000 millones adicionales en el cuarto trimestre.[S1]
Resultados mixtos de Tesla mientras cambia su enfoque
El trimestre de Tesla fue mucho menos uniforme. Los ingresos se mantuvieron prácticamente iguales a los del año anterior, en 28.000 millones de dólares, mientras que el beneficio neto se desplomó un 43% hasta 787 millones. Las entregas de vehículos bajaron levemente y los costos operativos subieron mientras la empresa redirigía recursos hacia la inteligencia artificial y la robótica.[S1]
Entendé esta noticia a fondo
En el plano operativo hubo señales alentadoras. Tesla lanzó el Cybercab en Austin en septiembre e informó que los kilómetros acumulados de Robotaxi sin supervisión se multiplicaron por ocho respecto del trimestre previo. También comenzó a producir robots Optimus en sus líneas de Fremont. El flujo de caja libre, el dinero que queda tras los costos operativos y la inversión de capital, fue de unos 1.500 millones de dólares, recuperándose de una cifra negativa en el trimestre anterior.[S1]
Escala, fundamentos y los obstáculos por delante
Dan Ives, socio y director gerente sénior de Yorkville Ives & Co., dijo a CBS News que la operación podría valorarse cerca de 5 billones de dólares, lo que la convertiría en el mayor acuerdo de la historia corporativa. SpaceX vale actualmente 1,98 billones y Tesla alrededor de 1,5 billones, e Ives espera que los tenedores de Tesla exijan una prima, probablemente en el rango de 500 a 550 dólares por acción, antes de aceptar. Una entidad combinada de esa magnitud se situaría junto a las empresas más valiosas del mundo, como Nvidia, con 5,2 billones, y Apple, con 4,95 billones.[S2]
Musk plantea el argumento estratégico en torno a un futuro en el que la inteligencia artificial sea central en la vida cotidiana. Mencionó la cooperación en software de superinteligencia, diseño de chips, la planta Terafab prevista, robótica y el lanzamiento de masa a órbita con la constelación Starmind. Tesla ya se está alejando de los vehículos tradicionales: en enero anunció que dejaría de producir los modelos S y X, y aspira a fabricar un millón de robots humanoides al año, con el Optimus posiblemente llegando al mercado en 2027. SpaceX es dueña de xAI, la unidad detrás del chatbot Grok usado en X y otros productos de Musk, y la fábrica de chips Terafab busca vincular los negocios mediante la fabricación de semiconductores.[S2]
Que el acuerdo se concrete es otra cuestión. Es probable que una propuesta llegue a la mesa, pero cerrarla podría resultar más difícil de lo que algunos inversores suponen. Primero hay que convencer a los accionistas de Tesla, y los reguladores podrían someter cualquier combinación a un escrutinio severo. En última instancia, los términos decidirán el desenlace, y los inversores harían bien en evaluar cualquier oferta por su precio y por lo que aporta al negocio que ya poseen.[S1]







