Una muerte cuatro días antes de cumplir 119
Manuel Moisés Álvez, considerado uno de los hombres más longevos de la Argentina, murió este jueves a los 118 años en San Vicente, provincia de Misiones. Residía junto a su familia en el paraje rural Las Tunas y era reconocido en la zona como uno de sus pobladores más antiguos. Su muerte ocurrió apenas cuatro días antes de que cumpliera 119, de acuerdo con la fecha de nacimiento que figuraba en su Documento Nacional de Identidad.[S1][S2]
La Policía de Misiones recibió un aviso poco antes de las 12.40 y efectivos de la Comisaría Segunda se trasladaron a la vivienda ubicada en el kilómetro 34 de la ruta provincial 13. Un médico policial examinó el cuerpo y concluyó que el deceso se produjo por un paro cardiorrespiratorio no traumático. El profesional estimó que la muerte había ocurrido entre tres y seis horas antes de la llegada de los agentes y no consideró necesaria una autopsia, según la información difundida por el medio local El Territorio.[S1][S2]
Más de un siglo sin papeles
El DNI de Álvez consignaba como fecha de nacimiento el 26 de octubre de 1907. Aunque ninguna certificación independiente lo acreditó como el hombre más longevo del país, su caso quedó ligado a la memoria de San Vicente y de quienes lo acompañaron en sus últimos años. Sus familiares recordaron que parte de sus papeles se habían perdido años atrás, cuando se incendió la casilla en la que vivía.[S1][S2]
Obtuvo su primer DNI a los 114 años mediante una inscripción tardía, un trámite pensado para personas cuyo nacimiento no fue registrado durante su primer año de vida. El Registro Provincial de las Personas de Misiones acompañó la gestión en el marco del programa Indocumentado Cero. Contar con el documento le permitió luego iniciar trámites para acceder a beneficios previsionales y cobertura social, un acceso que la falta de papeles había dificultado durante mucho tiempo.[S1][S2]
Vida rural, una armónica y una visita policial de cumpleaños
Álvez pasó sus últimos años en Las Tunas junto a familiares que se ocupaban de sus cuidados. En San Vicente era considerado uno de los vecinos más antiguos y su vida estuvo vinculada con la historia rural de la zona: trabajó en tareas de campo y participó de la apertura de caminos en la región. Su sobrina nieta Liliana Rodríguez contó en 2022 que era un hombre tranquilo, con buena salud para su edad, una rutina sencilla, gusto por la carne y el hábito de tomar mucha agua.[S1][S2]
Rodríguez también relató que había aprendido a tocar la armónica más de una década antes, y el instrumento se convirtió en uno de sus pasatiempos en Las Tunas. En 2022, cuando cumplió 115 años, efectivos de la Comisaría Segunda de San Vicente llegaron a su casa con una torta y un regalo para sorprenderlo, y el festejo junto a su familia quedó registrado en imágenes. Ese encuentro tuvo un significado adicional: fue allí, después de décadas sin documentación, donde recibió su DNI.[S1][S2]






