Una vida truncada
Romina Rivera Cruz, una violinista venezolana de nueve años que formaba parte de la Sinfónica Nacional Infantil y había actuado ante el papa León XIV en el Vaticano, falleció el domingo pasado. La niña, que padecía fibrosis quística, había permanecido internada durante diez días en la ciudad de Acarigua antes de su muerte.[S1][S2]
La noticia fue comunicada por el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, conocido como El Sistema, al que Romina pertenecía. En un mensaje en redes sociales, la institución expresó que siempre recordarán su sonrisa, su amor por el arte y su brillante talento, y señaló lo duro que es perder a uno de los suyos.[S1][S2]
Romina había viajado a Roma en octubre de 2025 como parte de una delegación de unos 160 niños que fue a Italia por las actividades relacionadas con la canonización de los venezolanos Carmen Rendiles y José Gregorio Hernández. Durante el concierto Santos y Música para Todos, interpretó un solo de violín en el Danzón n.º 2, una de las obras más conocidas del compositor mexicano Arturo Márquez.[S1][S3]
La denuncia de la madre
Tras la muerte de su hija, Claribeth Cruz cuestionó públicamente la atención que recibió Romina durante sus diez días en el Hospital Dr. Jesús María Casal Ramos de Acarigua. Cruz afirmó que su hija murió por la falta de conocimientos médicos sobre su enfermedad, y dijo que el personal médico apagó su luz.[S1][S4]
Según Cruz, Romina fue atendida por distintos médicos que no estaban familiarizados con la fibrosis quística y que no permitieron el contacto con su neumólogo habitual. También sostuvo que el hospital no tenía las condiciones necesarias para atender a una paciente con esa complejidad, y que las series de estudios y exámenes realizados terminaron por descompensar a su hija.[S2][S3]
La madre dijo que su hija pasó a ser estudio y práctica de los médicos que estaban de guardia, fueran estudiantes o no. Cruz explicó que hizo pública su experiencia no solo por lo ocurrido con su hija, sino también por otros niños que podrían atravesar situaciones similares, reconociendo que no recuperará a su hija pero que muchos niños pueden haber sufrido o estar sufriendo lo mismo.[S2][S3]
El recuerdo de Romina
Raquel Castillo, directora regional de El Sistema en Portuguesa, recordó a Romina como una estudiante muy disciplinada, estudiosa, talentosa y feliz. El colegio Nuestra Señora del Pilar, donde cursaba quinto grado, también expresó sus condolencias, señalando que su luz y recuerdo permanecerán siempre en las aulas y en el corazón de quienes la conocieron.[S1][S3]
Romina había comenzado a estudiar violín a los cuatro años y llegó a integrar tanto la Sinfónica Regional de Portuguesa José Antonio Páez como la Sinfónica Nacional Infantil. Su talento también le valió reconocimiento en las redes sociales a través de videos en los que interpretaba piezas musicales. Pese a su enfermedad, encontró en el violín una forma de expresarse y compartir su talento, y su presentación ante el Papa hizo que su historia trascendiera fronteras.[S5][S6]






