El crimen y las víctimas
Mahatma Edvynd Soihit Meza, de 44 años, su pareja Evelyn Carolina Rivero Mejías, de 41, y sus tres hijos Dan, de 14, Alan, de 12, y Nicole, de 10, fueron hallados sin vida en una pequeña habitación alquilada en la calle Mercedes al 2400, en Mariano Acosta, partido de Merlo, en el oeste del conurbano bonaerense. Los cinco eran venezolanos y llevaban poco tiempo viviendo allí. La mujer y los niños presentaban dos heridas de bala en la cabeza cada uno, mientras que el hombre tenía una sola en la sien izquierda. Una pistola 9 mm fue encontrada entre sus piernas.[S1][S2][S3]
Los investigadores creen que el agresor sorprendió a su familia en la madrugada del jueves mientras descansaban. La habitación era muy pequeña, con varios colchones casi superpuestos, y la computadora portátil de la mujer seguía encendida sobre la cama; ella trabajaba de forma remota como analista de sistemas. Los cuerpos fueron descubiertos el viernes después de que sus compañeros de trabajo, preocupados por su ausencia y por las llamadas sin respuesta, alertaran al 911. Los policías ingresaron a la vivienda junto con un testigo y encontraron los cinco cuerpos.[S1][S2]
El tirador y sus armas
Soihit Meza había trabajado en Argentina como vigilador privado y practicaba tiro al blanco. En Facebook se mostraba como un experto en armas de fuego y compartía fotos y videos de pistolas, blancos y accesorios de tiro. A comienzos de octubre publicó imágenes de una pistola Sarsilmaz SAR 9, el mismo modelo hallado en la escena, y dos días después un video de entrenamiento. Cuando un contacto elogió su puntería, respondió que era necesario practicar y estar siempre preparado. Los investigadores aún verifican si su pistola estaba debidamente registrada, aunque todo indica que contaba con una Credencial de Legítimo Usuario (CLU), necesaria para practicar en un polígono con un arma propia. También concurría a ferias y exposiciones del rubro y quería montar su propio negocio de venta legal de armas.[S1][S2][S3]
La pareja atravesaba una crisis y la mujer le habría comunicado recientemente a su marido su intención de separarse. La familia tenía poco contacto con los vecinos porque era nueva en el barrio, y escasos parientes cercanos; el hermano de la mujer no estaba en la zona. Según los médicos, la mujer y los niños tenían dos balazos en la cabeza cada uno, con orificio de entrada y salida, mientras que el hombre presentaba uno solo en la sien izquierda. La investigación está a cargo de la fiscal Adriana Suárez Corripio, de la UFI 8 de Morón, con la participación de un segundo fiscal, Nicolás Filippini, según un informe. En la escena trabajaron efectivos de la comisaría 6ta. de Mariano Acosta y peritos de Policía Científica.[S1][S2]
Un barrio conmocionado y una década de migración
Los vecinos describieron un barrio tranquilo y humilde, de casas bajas y calles de tierra. Uno dijo que la noticia cayó como un balde de agua fría. Otra recordó haber visto a la mujer por última vez el lunes, que solía andar en bicicleta y era muy atenta. Alfredo, cuya madre vive al lado de la casa de la masacre, dijo estar triste y con el corazón roto, aunque solo se conocían de vista cuando paseaban a sus perros. Algunos residentes contaron haber escuchado disparos durante la madrugada del jueves, pero nadie se acercó a la casa hasta el viernes, cuando se encontraron los cuerpos y se llamó a la Policía.[S1][S2]
Soihit Meza había llegado solo a la Argentina más de una década antes y atravesó dificultades económicas iniciales. En 2017, en un grupo de Facebook de venezolanos en Buenos Aires, relató que se alojó en una habitación compartida de un hostal del barrio porteño de San Telmo y consiguió sus primeros empleos en comercios chinos, con una vida austera mientras buscaba mejorar su situación laboral. Más tarde escribió que ya tenía a toda su familia allí, su esposa y sus tres hijos. Con los años tuvo empleos en una firma de seguros y en la venta y reparación de vehículos, y estaba inscripto ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) en el rubro de consultores en informática y suministro de programas. No registraba deudas bancarias informadas. La familia se radicó primero en Marcos Paz y luego en Mariano Acosta.[S2][S3]






