Calor oceánico récord
Los mares del mundo estuvieron más calientes el mes pasado que en cualquier julio registrado, según han dicho los científicos, mientras un calor devastador golpeaba Europa occidental. Las temperaturas de la superficie del mar alcanzaron máximos históricos para julio en la costa atlántica y el Mediterráneo occidental, según el servicio de cambio climático Copernicus de la UE, con graves olas de calor marinas agitando los mares de Europa. Globalmente, la temperatura media de la superficie del mar fuera de las regiones polares frías fue la más alta registrada para el mes, superando el récord anterior de julio establecido en 2023.[S1]
Copernicus también dijo que los océanos del mundo alcanzaron temperaturas récord por segundo mes consecutivo en julio, impulsadas por olas de calor marinas alrededor de Europa y un poderoso El Niño que se está formando en el Pacífico. Las temperaturas medias globales de la superficie del mar en julio fueron de 20,96 °C, superando el récord anterior de 2023. El director de Copernicus, Carlo Buontempo, dijo que partes del Mediterráneo y el Atlántico estaban inusualmente cálidas, pero el El Niño en desarrollo 'es probablemente la fuerza impulsora' detrás de las temperaturas récord del mar.[S2]
El comienzo de verano más cálido en Europa occidental
Europa occidental ha experimentado su período de junio-julio más caluroso registrado, según muestran los datos, con un calor 'excepcional' que impulsó incendios forestales que devastaron grandes extensiones del Mediterráneo. Los dos primeros meses de verano de 2026 fueron 2,79 °C más calurosos de lo habitual, dijo Copernicus el lunes, superando el récord anterior establecido hace cuatro años y reflejando la 'persistencia excepcional del calor' desde que comenzó la temporada. La temperatura media combinada en Europa occidental para junio-julio fue de 21,62 °C, superando el récord de 2022 para el mismo período.[S1][S2]
Europa central está tambaleándose por una ola de calor en la que cayeron récords de temperatura nacionales en un puñado de países, incluidos Austria y Eslovaquia. Es lo último en un verano abrasador que ha secado la vegetación y preparado al continente para arder. Las temperaturas del aire en superficie en todo el mundo en julio de 2026 fueron marginalmente más frías que en julio de 2024, por solo 0,01 °C, lo que llevó a los científicos a considerar los dos meses como los julios conjuntamente segundos más cálidos registrados.[S1]
Sequía e impacto económico
Copernicus dijo que la sequedad generalizada observada en mayo y junio se intensificó el mes pasado, con precipitaciones y humedad del suelo excepcionalmente bajas en gran parte de Europa occidental. En las regiones secas, que incluyen Francia, España y partes de Alemania y el Reino Unido, los caudales bajos de los ríos afectaron el suministro de agua, el riego y las centrales eléctricas, incluso en países aguas abajo. Sin agua de refrigeración, dos centrales eléctricas de carbón se vieron obligadas a cerrar en Polonia la semana pasada, así como la única central nuclear de Hungría, por primera vez en sus 44 años de historia.[S1]
El calor y la sequía están entre las mayores amenazas ambientales para la economía de Europa. Las estimaciones tempranas para este verano sugieren que el calor de junio costó a los agricultores de cereales 2.000 millones de euros en cosechas perdidas. El daño a largo plazo puede eclipsar las pérdidas a corto plazo, advierten los economistas, particularmente si las sequías persisten durante muchos años. La megasequía de 2015-18 costó a Europa 439.000 millones de euros, según un nuevo documento de trabajo dirigido por el Instituto Europeo de Economía CMCC, con impactos altos pero de corta duración en la agricultura y bajos pero persistentes en la manufactura y la construcción.[S1]
Incendios forestales y riesgos futuros
Alrededor de medio millón de hectáreas han ardido en la UE desde el comienzo del año, según muestran los datos publicados por el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, acompañados de una contaminación superior a la media mientras la vegetación en llamas emite humo espeso. Las condiciones calurosas, secas y ventosas que dificultan combatir los incendios han establecido nuevos récords de severidad para esta época del año. Francia y España han combatido sus peores infiernos en la memoria viva este verano, mientras que otras naciones en Europa, así como el noroeste de EE. UU. y Canadá, también han experimentado incendios graves.[S1][S2]
Víctor Resco de Dios, profesor de ingeniería forestal en la Universidad de Lleida, dijo: 'El cambio climático está creando condiciones cada vez más favorables para el desarrollo de mega-incendios. La buena noticia es que a través de la gestión de la vegetación y la planificación urbana podemos mitigar en gran medida el problema', dijo. 'Sin embargo, debemos ser claros sobre una cosa: lo que nos parece extremo hoy será notablemente benigno en unas décadas si seguimos sin tomar las medidas adaptativas necesarias'.[S1]






