Una revancha casi un año después
Las Red Roses de Inglaterra se enfrentarán a Canadá en Sandy Park el sábado, el primer encuentro entre ambos equipos desde que Inglaterra ganó la final del Mundial de Rugby 2025. Aquel partido se disputó en Twickenham ante 81.885 espectadores, un récord para una final de rugby femenino, y el partido del sábado se celebra justo un año después. La final había enfrentado a la selección canadiense, considerada la sorpresa del torneo tras eliminar a la campeona defensora Nueva Zelanda en semifinales, contra una Inglaterra gran favorita, que contaba con la ventaja de jugar en casa y llevaba invicta desde la final del Mundial anterior en 2022.[S1]
Canadá golpeó primero en aquella final cuando Asia Hogan-Rochester anotó el primer ensayo. Inglaterra solo despertó realmente cuando Ellie Kildunne superó a varias defensoras para poner a su equipo en el marcador. Kildunne describió después ese momento como un avance inesperado y recordó que anotar y mirar a sus compañeras al fondo del campo reinició el partido para Inglaterra tras el ensayo temprano de Canadá. Dijo que el rugido del público la golpeó de inmediato y dio un impulso al equipo. La medio melé canadiense Olivia Apps, que entró en la segunda parte, afirmó que el ruido en un estadio lleno era algo que no sabía explicar.[S1]
Las jugadoras analizan dónde se decidió la final
Apps dijo que se sintió conmocionada y con el corazón roto al final del partido y que le entristeció ver la decepción de sus compañeras, sabiendo cuánto habían invertido. Señaló dos razones principales de la derrota canadiense: Inglaterra tenía más jugadoras serenas y compuestas, y el juego de delantera de Canadá no fue lo bastante bueno. Afirmó que Canadá sabe que debe mejorar su delantera para vencer a Inglaterra o a cualquier equipo de primer nivel, y que el equipo se está centrando en ello en los entrenamientos. Añadió que las jugadoras con experiencia deben aportar compostura y la mentalidad adecuada, y que Canadá debe equilibrar su atletismo, fiereza y pasión con más control y calma.[S1]
Sadia Kabeya, la flanker inglesa nombrada mejor jugadora de la final, ofreció una visión distinta. Dijo que Inglaterra sabía que Canadá prospera con el impulso y el juego sin estructura, que resulta más fácil cuando el breakdown es rápido. El plan de Inglaterra era ganar colisiones dominantes y frenar ese breakdown. Al interrumpir el ataque canadiense, Inglaterra también obtuvo más balón de ataque porque Canadá terminaba devolviendo el balón con el pie o soltándolo bajo presión. Kabeya afirmó que el partido se decidió por la agresividad defensiva de Inglaterra.[S1]
El legado de la final dentro y fuera del campo
La final del Mundial ha tenido un impacto duradero en ambos países. Inglaterra ha seguido atrayendo grandes multitudes y jugará contra Nueva Zelanda en Twickenham el 26 de septiembre ante más de 50.000 espectadores. Premiership Women's Rugby registró un aumento del 23% en la asistencia a la máxima categoría inglesa en la temporada 2025-26. En Canadá, Apps dijo que los registros de rugby femenino juvenil han aumentado un 300%, con los grupos juveniles alcanzando su cifra de inscripciones más alta hasta la fecha. La final de 2025 fue la segunda final mundialista entre ambas selecciones, después de que Inglaterra también venciera a Canadá en 2014.[S1]
Apps dijo que siente curiosidad por ver cómo han cambiado y evolucionado ambos equipos a lo largo del año, y señaló que ninguno está en la misma situación que el año pasado. Espera que su entrenador no ejerza demasiada presión sobre el equipo, y añadió que ella no siente presión y ve el partido como una oportunidad para medir dónde está Canadá un año después de la final. Señaló que no habrá 80.000 personas mirando ni el peso de una final del Mundial, solo un partido de prueba. Inglaterra, por su parte, se centra en sí misma y en la posibilidad de ampliar su racha de victorias consecutivas a 40 partidos. Kabeya dijo que es solo otro partido, y recordó que los equipos ya se han enfrentado en el Mundial y en el WXV, y que Inglaterra se centra en lo buena que puede llegar a ser, mientras que Canadá tendrá que ver si aguanta.[S1]







