Debú decepcionante en el mercado
Las acciones de Shein cayeron hasta un 10% durante su primer día de negociación en la bolsa de Hong Kong, después de que la empresa fijara el precio de su oferta pública inicial en 48,56 dólares de Hong Kong por acción. Esa valoración situó el negocio en poco más de 26.000 millones de dólares, un fuerte descenso desde su anterior valoración privada de casi 100.000 millones de dólares. Al cierre, la acción se recuperó ligeramente hasta 46,62 dólares de Hong Kong, aún un 4% por debajo del precio de oferta.[S1]
La salida a bolsa recaudó 13.600 millones de dólares de Hong Kong, lo que la convierte en la mayor venta de nuevas acciones en Hong Kong este año. El director financiero de la empresa, Leigh Gui, marcó la ocasión tocando un gong y diciendo que la firma pretende que los consumidores globales disfruten del sonido de la moda. La cotización sigue a años de intentos de salir a bolsa, con planes anteriores para una OPI en Nueva York bloqueados por los reguladores por preocupaciones sobre el trabajo forzoso.[S1][S2]
Presiones regulatorias y competitivas
La valoración de Shein se ha visto afectada por cambios regulatorios en todo el mundo que amenazan su modelo de enviar pequeños paquetes desde China para aprovechar las exenciones fiscales sobre bienes de bajo valor. Estados Unidos eliminó su exención de derechos de importación de minimis, lo que contribuyó a una pérdida de 99 millones de dólares en el primer trimestre de este año, en comparación con un ingreso neto de 395 millones de dólares un año antes. La UE ha introducido un arancel de 3 euros sobre los paquetes pequeños y planea eliminar gradualmente la laguna, mientras que el Reino Unido tiene la intención de hacer lo mismo para octubre de 2028.[S1]
La empresa también se enfrenta a una intensa competencia y tensiones comerciales. Los analistas señalan que los inversores son cada vez más escépticos con las empresas de moda rápida, y rivales como Asos y Boohoo están pasando apuros. Charu Chanana, estratega jefe de inversiones de Saxo, dijo que el decepcionante debú sugiere que el mercado no está convencido de que el crecimiento de Shein pueda recuperarse, y que los precios baratos pueden ser más difíciles de mantener, lo que podría llevar a precios más altos para los clientes.[S2]
Un referente para la industria
La cotización se considera una prueba del apetito de los inversores por la moda rápida. La analista de la industria Louise Deglise-Favre, de GlobalData, la calificó como una rara empresa de comercio electrónico independiente que puede evaluarse por sus propios méritos, pero señaló que los inversores han aprendido a ser escépticos, y las preocupaciones sobre sostenibilidad y ética añaden complejidad. Shein fue fundada en China en 2008 y ahora tiene su sede en Singapur, una medida que los analistas consideraron diseñada para evitar un mayor escrutinio de las empresas chinas.[S1][S2]
A pesar del débil debú, Shein sigue siendo uno de los grupos de moda más grandes del mundo que cotizan en bolsa, con una valoración comparable a la de H&M, mientras que Inditex, propietario de Zara, vale unos 213.000 millones de dólares. La empresa ha dicho que ha endurecido sus políticas de proveedores con auditorías periódicas, y cualquier violación de trabajo infantil o forzoso conduciría a la terminación inmediata de los contratos.[S1]







