Un canal basado en el contacto regular
Según Philip R. Lane, miembro del consejo ejecutivo del Banco Central Europeo, el BCE y el Banco Popular de China mantienen intercambios por varias vías, y un mayor entendimiento mutuo reporta beneficios a ambas partes dada la densa red de lazos comerciales, tecnológicos y financieros entre China y el área del euro. Las dos instituciones dieron un paso hacia la formalización de ese contacto cuando su primera reunión anual de gobernadores se celebró en Pekín en junio de 2025, creando una vía de comunicación de alto nivel. Lane, que habló con Xinhua en Shanghái, describió una interacción reiterada con el banco central chino en diversos ámbitos y sostuvo que cuanto mejor comprende cada parte la posición de la otra, más ganan todos.[S1][S2]
Ese mecanismo se suma a la renovación de los acuerdos bilaterales de swap de divisas y al trabajo conjunto en normas de finanzas verdes, que en conjunto favorecen una mayor integración financiera entre China y Europa. Lane también atribuyó a ambos bancos centrales un papel de liderazgo en la construcción de marcos de finanzas sostenibles para los mercados globales, y presentó el esfuerzo conjunto como un proyecto institucional compartido y no como un favor bilateral.[S1]
Finanzas verdes y pagos transfronterizos
En materia de sostenibilidad, Lane dijo que el BCE y el PBOC consideran prioritaria la transición verde y han asumido papeles destacados en la Red para el Enverdecimiento del Sistema Financiero. Calificó a las dos instituciones como pioneras en ese impulso mundial y consideró esencial su contribución combinada para ayudar al sistema financiero a absorber tanto el paso a energías más limpias como los peligros que plantea el clima extremo.[S1]
Para mover dinero entre países, Lane señaló la hoja de ruta del G20 como la vía más eficaz hacia la coordinación global. Dado que China y el área del euro emiten dos de las principales divisas del mundo, argumentó que ambas ganarían mucho con intercambios ordenados dentro de ese marco del G20. Preguntado por el Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos de China, dijo que es lógico que Pekín desarrolle mecanismos de liquidación en su propia moneda a medida que crece su peso en el comercio mundial.[S1]
Crecimiento, comercio y el equilibrio inflacionario
Lane, que estuvo en Shanghái por la Cumbre Bund 2026, informó de un interés considerable en Europa por los modelos de inteligencia artificial de pesos abiertos de China. También valoró la forma en que China explora maneras de aplicar la IA dentro de un marco regulado para contener los riesgos negativos.[S1]
Entendé esta noticia a fondo
Sobre la economía china, Lane citó datos de la Oficina Nacional de Estadística que muestran un crecimiento del producto interior bruto del 4,5 por ciento interanual en el tercer trimestre de 2026, y describió a China como un motor importante del crecimiento global. Unas exportaciones sólidas, según su exposición, generan efectos positivos: los consumidores europeos acceden a una variedad mayor a precios más bajos, mientras los fabricantes europeos obtienen más insumos intermedios. Añadió que un consumo interno más fuerte en China beneficiaría tanto a China como al área del euro.[S1]
Las conversaciones entre China y la Unión Europea han producido una disposición a ampliar la cooperación y buscar una relación económica más estable y mejor equilibrada. Ambas partes acordaron seguir examinando la opción de reducir aranceles a determinados bienes dentro de las normas de la OMC y alcanzaron un entendimiento sobre el comercio de vehículos híbridos conforme a esas reglas. Lane dijo que los acuerdos recientes buscan moderar el ritmo de los flujos comerciales para que la industria automovilística europea se adapte de forma más gradual, y expresó confianza sobre el futuro del comercio y la inversión entre China y la UE, señalando que la creciente riqueza china permite que sus ahorros ayuden a financiar la inversión europea.[S1]
La economía del área del euro ha resistido mejor de lo que muchos esperaban, impulsada por la expansión de las energías renovables que reduce la dependencia de los combustibles fósiles, el respaldo fiscal de los gobiernos y las mejoras en inversión y manufactura impulsadas por la IA, lo que llevó al BCE a elevar en septiembre sus previsiones de crecimiento para 2026 y 2027. Con los costes energéticos y la inflación subiendo con fuerza por el conflicto en Oriente Medio, Lane dijo que los responsables quieren devolver la inflación al objetivo del 2 por ciento sin frenar la expansión, y que el BCE ha subido los tipos dos veces y se niega a comprometerse de antemano con sus próximos pasos.[S1]







