Una distinción unánime a días del viaje
La Universidad de Buenos Aires resolvió entregar su máxima distinción honorífica, el Doctor Honoris Causa, al papa León XIV, cuyo nombre secular es Robert Francis Prevost. El Consejo Superior, órgano máximo de gobierno de la institución, respaldó la medida por unanimidad en su sesión del 28 de octubre de 2026. El anuncio se produjo poco antes de la primera visita del pontífice a la Argentina, prevista para los días 8 al 11 de noviembre.[S1][S2][S3]
El viaje se confirmó después de que el papa se sometiera a un tratamiento por un cuadro de salud complejo. Según lo informado, calificó su recuperación como óptima y mantuvo el compromiso de viajar al país. Su agenda incluye actividades pastorales e institucionales durante la estadía de cuatro días.[S1][S2]
El Consejo Superior reúne al rector, a los decanos de las 13 facultades y a cinco representantes de cada uno de los claustros de profesores, graduados y estudiantes. La resolución se conoció antes de que el papa pisara suelo bonaerense, lo que lo coloca entre las figuras homenajeadas por la mayor universidad pública de Argentina.[S1][S2][S3]
Por qué la universidad eligió al pontífice
La resolución consigna que León XIV, elegido el 8 de mayo de 2025, se convirtió en el 267.º sucesor de San Pedro. La universidad sostuvo que su pensamiento excede el ámbito religioso y se proyecta sobre discusiones sociales, políticas, culturales y académicas de alcance internacional. También señaló que, como jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano y máxima autoridad de la Iglesia católica, se pronunció desde el inicio de su pontificado sobre desigualdad, pobreza, migraciones, crisis ambiental, conflictos armados y construcción de la paz.[S1][S2][S3]
El documento suma a sus preocupaciones las transformaciones tecnológicas y el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo. La universidad también destacó sus planteos sobre la convivencia democrática y el fortalecimiento de los intercambios entre culturas y religiones. Fundó el reconocimiento, en particular, en su concepción del diálogo como herramienta para construir consensos y reconocer la dignidad de quienes sostienen ideas, creencias o formas de vida diferentes.[S1][S2][S3]
Para la universidad, el homenaje no se limita a la figura personal del papa. También expresa el valor que la institución atribuye al diálogo académico, cultural e interreligioso frente a los desafíos actuales. La resolución enumera como méritos excepcionales su compromiso con la paz internacional, sus aportes al entendimiento entre tradiciones religiosas y culturales y su labor en favor de sociedades más inclusivas.[S1][S2][S3]
De Chicago a Perú y una encíclica sobre tecnología
León XIV nació en Chicago, Illinois, el 14 de septiembre de 1955, y pertenece a la Orden de San Agustín. Su formación académica combinó matemáticas, filosofía, teología y derecho canónico. Obtuvo una licenciatura en Matemáticas en la Universidad de Villanova, una licenciatura en Teología en la Unión Teológica Católica de Chicago y los títulos de licenciado y doctor en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Santo Tomás de Aquino, en Italia.[S1][S2]
Su actividad misionera comenzó en 1985 en Chulucanas, Perú, donde ejerció como vicario parroquial y canciller de la prelatura territorial. Desde 1988 cumplió tareas pastorales y formativas en Trujillo, ciudad en la que fue prior de comunidad, vicario judicial y párroco. En esa ciudad también se desempeñó como director de estudios y rector interino del Seminario Mayor San Carlos y San Marcelo, donde dictó derecho canónico, teología moral y patrología.[S1][S2]
También actuó como director de formación y maestro de profesos de la Orden de San Agustín, con responsabilidades en la preparación académica, espiritual y pastoral de nuevas generaciones de religiosos. Antes de la distinción de la UBA, ya había recibido doctorados honoríficos de la Universidad de Villanova, en Ciencias Humanísticas, y de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo, en Perú.[S1][S2]
Su primera encíclica, Magnifica Humanitas, ocupa un lugar central en los fundamentos de la resolución. El documento aborda la protección de la persona y de su dignidad ante el avance de la inteligencia artificial desde la Doctrina Social de la Iglesia. Examina las consecuencias éticas, sociales y educativas de las transformaciones tecnológicas, con atención a la relación entre innovación, bien común y dignidad humana, y plantea la necesidad de un acceso equitativo a la educación y a los beneficios del progreso científico y tecnológico.[S1][S2]






