Tribunal detiene la construcción en Big Bend
Una jueza federal ha detenido temporalmente la expansión del muro fronterizo y otra infraestructura de seguridad en la región de Big Bend, en el oeste de Texas. La decisión se produjo tras una audiencia del viernes en El Paso, donde la jueza federal Kathleen Cardone falló a favor de los demandantes que buscaban anular varias exenciones del Departamento de Seguridad Nacional. Esas exenciones habían suspendido decenas de leyes de protección ambiental e histórica para acelerar la construcción. Cardone determinó que los demandantes probablemente ganarían y sufrirían un daño irreparable si la construcción continuaba. Su fallo prohíbe a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza realizar cualquier construcción de infraestructura de seguridad fronteriza o alteración del terreno, a menos que cumpla con las leyes federales que el DHS intentó suspender.[S1]
El caso fue presentado por Friends of the Ruidosa Church, el Center for Biological Diversity y el guía de río Billy Miller. Los planes para construir nuevos caminos y barreras vehiculares de casi dos metros en el Parque Nacional Big Bend habían atraído atención nacional desde que la administración comenzó a avanzar en la construcción del muro fronterizo a principios de este año. En agosto, imágenes de topadoras abriendo terreno para nuevos caminos en el parque provocaron indignación, lo que llevó al comisionado de CBP, Rodney Scott, a detener temporalmente la construcción. El trabajo se reanudó en septiembre. El fallo representa un duro golpe para los esfuerzos de la administración de expandir el muro fronterizo por el oeste de Texas a un ritmo vertiginoso, ignorando las objeciones de dueños de negocios locales, propietarios de tierras, defensores de tierras públicas y políticos de ambos partidos.[S1]
Contratos, financiamiento y rechazo local
CBP ya ha adjudicado cinco contratos para Big Bend por un total de más de 6.000 millones de dólares para expandir lo que la agencia llama el muro inteligente, una combinación de vallas de acero de nueve metros, barreras vehiculares y tecnología de vigilancia. El Congreso, dominado por los republicanos, incluyó 46.500 millones de dólares para la construcción del muro fronterizo en el proyecto de ley de gastos del año pasado. Ese enorme fondo llevó a CBP a concentrar gran parte de sus esfuerzos en la región de Big Bend, que contiene el tramo más largo sin muro a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México. Los planes han provocado respuestas furiosas de propietarios de tierras y líderes políticos locales, quienes dicen que los cruces no autorizados ya son raros allí debido a la lejanía de la región, la falta de ciudades cercanas del lado mexicano y los prominentes acantilados que dificultan el cruce en muchos tramos de la frontera.[S1]
Un portavoz de CBP dijo en un correo electrónico que la agencia mantiene su evaluación y sigue confiando en sus autoridades legales para asegurar la frontera mientras preserva el paisaje único de la región de Big Bend. La agencia está trabajando con el Departamento de Justicia en los próximos pasos. Laiken Jordahl, defensor de tierras públicas del Center for Biological Diversity, calificó el fallo como una victoria histórica para Big Bend y para todos los que aman ese rincón salvaje de Texas. Añadió que ninguna administración tiene derecho a destruir un parque nacional joya de la corona por teatro político, pero advirtió que la lucha está lejos de terminar y que no descansarán hasta que las protecciones ambientales de Big Bend se restauren por completo y la exención ilegal que permitió tanta destrucción desaparezca para siempre.[S1]







