Una separación que desató una tormenta mediática
Julieta Prandi sorprendió a sus seguidores en redes sociales el fin de semana pasado al anunciar su separación de Emanuel Ortega, apenas 27 días después de su matrimonio civil y tras seis años como pareja. Las primeras versiones sugirieron que el cantautor había sido infiel a la conductora con otra mujer, inicialmente identificada como la escritora Mariana Marx, cercana a Ana Paula Dutil, expareja de Ortega y madre de sus hijos, Bautista e India. Marx desmintió las acusaciones en el programa SQP (América TV), afirmando que todo era una mentira total.[S1]
Días después, otro nombre surgió públicamente: Josefina Lynch, cantante y modelo de 27 años que en el pasado fue pareja de Joaquín Levinton, líder de la banda Turf. En el programa LAM (América TV), la panelista Karina Iavícoli afirmó que Lynch era el detonante del divorcio de Prandi y señaló un fuerte parecido físico con Prandi. Iavícoli dijo que Lynch había ido al estudio el viernes a grabar y que Prandi habría encontrado mensajes entre Ortega y la joven, lo que provocó un escándalo que estalló ese mismo día.[S1]
La defensa pública de Lynch
El jueves 15 de octubre, después de que su nombre comenzara a circular, Lynch se defendió a través de su cuenta oficial de Instagram (@josefinalynch_), donde tiene más de 35 mil seguidores. Dejó en claro que no tuvo absolutamente nada que ver con la relación ni con la separación de Emanuel Ortega y Julieta Prandi. Confirmó que su vínculo con Ortega fue siempre estrictamente profesional, relacionado con un proyecto musical en el que está trabajando, y que nunca hubo una relación sentimental entre ellos, ni intercambiaron mensajes de tono romántico o íntimo, como se dijo públicamente.[S1][S2]
Lynch expresó tristeza por verse metida en una historia que simplemente no es cierta, especialmente cuando involucra a personas que atraviesan un momento personal difícil. Por respeto a todos los involucrados, dijo que no tiene ninguna intención de alimentar especulaciones ni de opinar públicamente sobre la vida privada de otros. Concluyó deseando lo mejor a todos: a Emanuel, a Julieta, a quienes difundieron esta historia y a sí misma, con la esperanza de que todos puedan seguir adelante con cariño, respeto y paz.[S1][S2]







