Inflación, petróleo y la reunión de diciembre
Un salto en los precios del crudo combinado con un fuerte desembolso en inteligencia artificial está elevando los costes operativos de las empresas y manteniendo la presión sobre los precios, según el análisis. Esa persistencia es lo que mantiene sobre la mesa una nueva subida de tipos. Los operadores esperan ahora los próximos datos de empleo e inflación para juzgar la dirección de los rendimientos del Tesoro estadounidense, y el analista sostiene que el siguiente tramo del dólar lo decidirá la evolución de las expectativas de tipos.[S1][S2]
El escenario base del mercado es que la Reserva Federal deje los tipos en el 3,75%-4% en octubre, pero las expectativas de una subida en diciembre son altas porque la inflación no se ha enfriado y el petróleo sigue caro. La alteración del suministro energético en Oriente Medio ha llegado al mercado del Tesoro, donde los rendimientos han seguido subiendo aunque el impulso se moderó en octubre. El análisis apunta a que el rendimiento a 10 años podría acercarse al 6% o superarlo, si bien un empleo más débil, un crecimiento más lento y una inflación a la baja podrían frenar ese movimiento.[S1][S2]
En el gráfico, el rendimiento del Tesoro a 10 años cayó del 5,37% a la media móvil simple de 50 días, cerca del 5%, nivel en torno al cual se consolida ahora antes de lo que el análisis considera otro impulso al alza. El índice MOVE, que mide la volatilidad de los tipos, se sitúa por debajo del umbral de alerta de 120; una ruptura por encima elevaría el riesgo de un movimiento hacia 150 y de más turbulencias en el Tesoro. La Fed empezó a comprar valores del Tesoro a corto plazo en diciembre de 2025, cuando aparecieron problemas de liquidez, operaciones que le ayudan a orientar los tipos a corto plazo y a mantener el funcionamiento del mercado. La inflación sigue por encima del objetivo del 2%, y la Fed trata de mantener líquidos los mercados de repos y del Tesoro mediante reservas abundantes.[S1]
Centros de datos, demanda eléctrica y construcción de fábricas
El despliegue de centros de datos e infraestructura eléctrica ha crecido tanto que puede estar absorbiendo recursos de otros sectores. El capital sigue fluyendo hacia otros ámbitos, pero la intensa demanda de electricidad, mano de obra y materiales de construcción puede elevar los costes de otras empresas y añadir presión inflacionaria. La tensión se refleja en la construcción de instalaciones manufactureras, que bajó de un máximo de 250.233 millones de dólares en 2024 a 170.339 millones en 2026, señal de debilidad en otras partes de la inversión empresarial.[S1]
El índice del dólar pone a prueba su soporte mientras se amplían las brechas de tipos
El rumbo del dólar depende de cómo se comparen las expectativas sobre la Fed con las de otros bancos centrales. Si el mercado descuenta una postura estadounidense más restrictiva que la de Europa o Reino Unido, el dólar puede ganar frente al euro y la libra, lo que añade presión al EUR/USD y al GBP/USD; unas expectativas firmes de tipos en Europa y Reino Unido, en cambio, sostendrían ambas divisas. El índice del dólar se ha movido dentro de un canal ascendente y ha caído desde septiembre de 2022, con un soporte sólido en el límite inferior del canal, cerca de 96, y consolidando por encima desde junio de 2025.[S1]
El índice superó los 100,50 en septiembre y luego repuntó con fuerza en octubre hasta un máximo de 102,945, una señal positiva impulsada por las expectativas de tipos elevados en los próximos meses. Técnicamente, el dólar muestra incertidumbre desde los mínimos de junio de 2025. Una vuelta por debajo de 100,50 aumentaría las probabilidades de otro descenso hacia el soporte del canal, cerca de 96,50; mientras aguante el 96, el índice podría seguir consolidando cerca de 104, pero una ruptura por debajo de 96 tras cotizar bajo 102 abriría un movimiento rápido hacia 90.[S1]
En el gráfico semanal, el retroceso reciente partió de la media móvil simple de 200 semanas, cerca de 102, y octubre ya ha dejado una vela semanal bajista. Una caída por debajo de 101,50 probablemente favorecería un movimiento hacia 100,50, mientras que una recuperación por encima de 102,80 despejaría el camino para un fuerte repunte hasta la línea de tendencia descendente en 106-107, trazada desde los máximos de octubre de 2022.[S1]
El EUR/USD aguanta en 1,11 y se recupera
La Reserva Federal subió los tipos al 4% en septiembre de 2026, mientras el Banco Central Europeo elevó su tipo de refinanciación al 2,65%, manteniendo intacta la brecha entre ambos. Unos tipos estadounidenses más altos implican fortaleza del dólar, lo que ha pesado sobre el EUR/USD. El repunte del dólar en septiembre llevó al par a la zona de soporte clave de 1,11, desde donde rebotó hacia 1,1240. Un movimiento por encima de 1,1265 abriría el camino a 1,1360, y el par debe superar la línea de tendencia descendente en 1,16 para permitir más ganancias hacia 1,19.[S1]






