Los precios al productor se disparan más allá de lo esperado
El índice de precios al productor subió un 1,3% en septiembre, el mayor aumento mensual desde marzo de 2022 y más del doble del 0,6% que habían pronosticado los economistas. En términos anuales, los precios al productor aumentaron un 6,3%, el mayor salto desde diciembre de 2022. Los precios de la gasolina, que se dispararon un 20%, impulsaron gran parte de la ganancia. Sin embargo, incluso después de excluir alimentos, energía y servicios comerciales, los precios aún subieron un 0,5%, lo que sugiere que las presiones inflacionarias son más amplias que solo los costos de energía.[S1]
La lectura caliente del PPI ha complicado la lucha de la Reserva Federal contra la inflación, y los economistas advierten que el trabajo del banco central no ha terminado. Los datos llegaron pocos días después de la publicación del índice de precios al consumidor y antes del indicador de inflación preferido de la Fed, el índice de precios de gastos de consumo personal, que se publicará a finales de este mes. Las estimaciones de Wall Street recopiladas por CNBC ahora proyectan que la inflación subyacente del PCE suba un 0,32% en septiembre, frente al 0,25% de agosto, lo que elevaría la tasa anual subyacente al 3,1% desde el 3,01%.[S1][S2]
Aumentan las probabilidades de subida de tasas de la Fed
Los futuros de la Fed el jueves mostraron solo una probabilidad del 29% de una subida de tasas en la reunión del banco central a finales de este mes, pero una probabilidad del 91% de al menos una subida para diciembre. Varios funcionarios de la Fed han argumentado que la Fed no necesita apresurarse a subir las tasas, aunque han sugerido que se necesitan más subidas. Kathy Bostjancic, economista jefe de Nationwide, escribió que existen riesgos reales de que la Fed realice otra subida de tasas en dos semanas, incluso cuando el discurso reciente de la Fed moderó las expectativas de aumentos consecutivos.[S1]
Alex Pelle, economista sénior para Estados Unidos de Mizuho Securities, escribió que el panorama no es benigno con una inflación elevada e intensificándose, y que solo con los datos económicos hay pocas razones para que la Fed dude en seguir subiendo la tasa de política. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, ha sugerido que una prueba decisiva para no subir es la confianza de que la inflación regrese de manera oportuna al objetivo del 2% de la Fed. Tanto la inflación general como la subyacente del PCE han estado por encima del objetivo desde 2021, aumentando constantemente desde que se introdujeron los aranceles en abril de 2025, con ganancias que se aceleraron desde el comienzo de la guerra de Irán.[S1]
Temores de estanflación y el indicador preferido de la Fed
El aumento del PPI también ha generado preocupaciones sobre la estanflación. El economista jefe de Apollo describió el entorno actual como la definición de estanflación, según un titular de Stocktwits. La Fed prefiere el índice PCE sobre el IPC porque cree que el PCE se parece más a cómo gastan realmente su dinero los estadounidenses y ajusta sus ponderaciones cuando los consumidores cambian sus patrones de gasto. El próximo informe del PCE será seguido de cerca en busca de más señales de una inflación en ampliación.[S1][S3]







