El jefe de inteligencia reconoce intentos de interferencia
Ken McCallum, el jefe del MI5, declaró el martes que Rusia sí intentó interferir en el referéndum del Brexit de 2016. Señaló a los medios rusos en inglés RT y Sputnik, que según él publicaron informes sesgados contra la inmigración y la UE en torno a la fecha de la votación. Además, mencionó una segunda línea de interferencia a través de trolls de internet, que involucraba cuentas falsas en redes sociales, principalmente en X, que buscaban influir en el resultado. McCallum hizo estas declaraciones durante su actualización anual sobre amenazas.[S1]
El jefe del MI5 enfatizó que ninguna de las tácticas fue particularmente sofisticada o exitosa. Trazó una distinción clara entre lo que pudo haberse intentado y lo que realmente resultó, señalando que la interferencia no necesariamente tuvo impacto alguno en el resultado del referéndum. Sus comentarios se hicieron eco de estudios previos, como los del grupo de campaña digital 89up, que encontró que RT y Sputnik publicaron 261 artículos mayormente engañosos que alcanzaron 134 millones de impresiones potenciales de página. Otras investigaciones han descrito un ejército de trolls de cuentas rusas vinculadas al Estado, con estimaciones de cuentas activas que varían enormemente entre 54 y 150.000.[S1]
Reacciones políticas y aclaraciones
La confirmación se produjo después de que el primer ministro Andy Burnham dijera en una entrevista de pódcast que había preguntado si hubo interferencia rusa en el referéndum de 2016 y recibió una respuesta afirmativa clara. Sus comentarios provocaron una reacción negativa de algunos partidarios del Brexit. Un día después, Burnham pareció menos categórico cuando fue desafiado por los conservadores en la Cámara de los Comunes, negando las afirmaciones de que estaba implicando que el resultado del referéndum era ilegítimo. Downing Street aclaró más tarde que, si bien el primer ministro creía que era muy probable que Rusia intentara influir en la votación, no pensaba que esos esfuerzos tuvieran éxito.[S1][S2]
El vicepresidente conservador Alex Burghart calificó los comentarios de McCallum como un extraordinario correctivo al primer ministro. El líder de Reform UK, Nigel Farage, acusó a Burnham de mentir, afirmando que no hubo interferencia rusa en el referéndum. El ex primer ministro Boris Johnson dijo que en 2016, cuando se convirtió en ministro de Asuntos Exteriores, los servicios de seguridad le habían dicho algo sobre el tema. McCallum también coincidió firmemente con el primer ministro en que hubo un hackeo y filtración durante la campaña de las elecciones generales de 2019.[S2]
Advertencia contra amplificar a los adversarios
McCallum advirtió que seguir debatiendo el tema podría beneficiar a Rusia. Dijo que dependía del Reino Unido hasta qué punto permitía que los adversarios dividieran al país, y expresó su preocupación de que la atención prolongada hiciera que los intentos de desinformación del Kremlin parecieran más exitosos de lo que fueron. Señaló que los trolls rusos, que no parecían haber hecho mucho a lo largo de los años, estarían encantados de volver a ser noticia de primera plana a pesar de la falta de impresionancia comparativa de sus esfuerzos. Enfatizó la importante diferencia entre interferencia intentada y resultado influenciado, y advirtió contra hacer que los trolls parecieran gigantes.[S1][S2]







