El Gobierno culpa a los manifestantes por los incidentes en el Congreso
El Gobierno nacional rechazó los incidentes ocurridos el jueves en las inmediaciones del Congreso, donde se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y policías durante la quinta Marcha Federal Universitaria. En mensajes publicados en redes sociales, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, sostuvo que los mismos violentos de siempre intentaban imponer el caos, y afirmó que el derecho a manifestarse no equivale a un permiso para ejercer la violencia. Además, advirtió que quienes agredan a las fuerzas de seguridad, dañen bienes públicos o cometan delitos deberán responder ante la Justicia, y agregó que en Argentina nadie está por encima de la ley.[S1][S2][S3]
La ministra también sostuvo que los manifestantes implicados buscaban desafiar a las fuerzas de seguridad y convertir las calles en una zona liberada. Sus declaraciones se produjeron después de que las autoridades desplegaran un protocolo antipiquetes que incluyó camiones hidrantes y gases lacrimógenos para dispersar a grupos que arrojaron elementos contundentes e intentaron traspasar el vallado del Palacio Legislativo.[S2][S3]
Cómo se desarrolló la violencia cerca del Congreso
Los enfrentamientos se produjeron durante una movilización convocada por estudiantes, docentes, trabajadores no docentes y rectores universitarios, con el respaldo de gremios, organizaciones sociales y sectores políticos, para reclamar financiamiento para las universidades públicas. Según los relatos de los hechos, los incidentes comenzaron minutos antes de las 16, cuando, tras un intercambio con los manifestantes, efectivos policiales respondieron con gases lacrimógenos y un camión hidrante para dispersar a quienes participaban de los enfrentamientos.[S1][S3]
Algunos participantes cuestionaron el accionar de las fuerzas de seguridad. Un joven que participaba de la marcha dijo a TN que la policía había empezado a reprimir a todos los que habían ido a manifestarse de manera pacífica. Otra persona cerca del Congreso, que se identificó como estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, señaló que habían venido a manifestarse pacíficamente y acusó a la policía de haber comenzado a reprimir, y agregó que esa situación no podía continuar. Muchos manifestantes afirmaron que los hechos se desencadenaron después de las 16, cuando un grupo comenzó a romper bancos y veredas y a arrojar piedras contra los agentes.[S1][S2]
Reacciones opositoras y consecuencias políticas
Figuras de la oposición visibilizaron su denuncia de que hubo represión durante la movilización. Germán Martínez, presidente del bloque peronista en la Cámara de Diputados (Unión por la Patria), bajó del recinto y declaró a la prensa que hubo una provocación. Dijo que la marcha venía normal, que el accionar de la policía era conocido y que los efectivos deberían ser los responsables de garantizar la marcha en lugar de no hacerlo. Preguntó por qué no hay problemas cuando la policía no está, y concluyó que toda manifestación termina con represión.[S2]
El asesor presidencial Santiago Caputo también se pronunció, apuntando contra los zurdos y quejándose de que su única táctica es infundir terror. Agregó que ya ni capacidad de daño tienen, que el curso de los acontecimientos es inalterable, y les pidió a los zurdos que tiemblen porque la libertad avanza, en una publicación en su cuenta de X.[S2]
La jornada también estuvo atravesada por la actividad parlamentaria y los intentos de la oposición de avanzar con iniciativas que el oficialismo busca frenar. En ese contexto, los bloques opositores no lograron reunir el quórum necesario en la Cámara de Diputados para debatir la derogación del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023. La ausencia de legisladores vinculados con gobernadores aliados al Gobierno fue determinante para impedir la sesión.[S3]







