Un nuevo giro con millones en juego
En una entrevista exclusiva con The Hollywood Reporter antes del estreno de Survivor 51 el miércoles, el veterano presentador y productor ejecutivo Jeff Probst reveló un nuevo giro recurrente que eventualmente podría poner millones de dólares en juego y cambiar el juego para siempre. Describió la presión tras la temporada 50 como enorme, explicando que la necesidad de algo nuevo llevó al concepto de la Open Era. Según Probst, esta era significa que todo está sobre la mesa y que los jugadores ya no pueden confiar en los patrones de temporadas pasadas.[S1]
Probst dijo que la Open Era no garantiza que cada giro o mecánica regrese, pero abre la puerta a cualquier cosa. Mencionó que algunos elementos de la historia de Survivor, como Change History (también conocido como The Hourglass), probablemente no volverán, y asumió la responsabilidad personal por ese error. También expresó interés en revivir Folklore, un desafío donde él cuenta una historia y los jugadores deben recordar hechos mientras su deterioro cognitivo avanza, aunque requiere un gran apoyo de producción como fuego y grabación nocturna.[S1]
Romper con los patrones predecibles
Probst explicó que un error común sobre la Open Era es que los jugadores aún podrían asumir que ciertos elementos siempre están presentes, como las ventajas de advertencia, los viajes, tres tribus de seis o una final de tres. Enfatizó que esto ya no es cierto, y que incluso si la temporada 51 tiene 21 jugadores y dos tribus de 10, la temporada 52 podría ser completamente diferente. Señaló que el hecho de que una tribu tenga un ídolo no significa que la otra tenga el mismo, enfatizando que la incertidumbre permanente es ahora una característica central del juego.[S1]
Cuando se le preguntó sobre jugadores como Russell Hantz que descifraron la fórmula y cambiaron el juego al entender cómo funcionaban los ídolos, Probst argumentó que ese jugador ahora tendría una ventaja aún mayor. Dijo que la forma de pensar de Russell no tenía límites, y que el formato actual favorece a los pensadores innovadores que pueden explotar la falta de reglas fijas. Probst añadió que la oportunidad está ahí para un jugador astuto que abrace la incertidumbre permanente y juegue para ganar, sabiendo que puede perder.[S1]
Jugar para ganar, no para evitar perder
Probst dijo que la temporada 51 le confirmó una idea simple que intenta aplicar en su propia vida: no se puede jugar para no perder. Explicó que jugar para ganar puede fallar, pero jugar para evitar el fracaso está condenado desde el principio. Lo comparó con una entrevista en la que deberías hacer todas las preguntas que escribiste, incluso si algunas no funcionan, porque tienes la oportunidad y debes maximizarla. Dijo que no puede enfatizar esto lo suficiente a los futuros jugadores: imagina que vas a perder, y eso te libera para jugar con libertad.[S1]
Señaló los deportes como ejemplo, notando que los desfavorecidos a menudo logran sorpresas porque no tienen nada que perder. Dijo que Survivor es un juego sobre perder, lo que libera a los jugadores para ganar. Cuando se le preguntó qué tan alto podría llegar el número de temporadas después de filmar 52, Probst devolvió la pregunta al entrevistador, preguntando qué tan alto creía que podría llegar, dejando la respuesta abierta.[S1]







