Un desenlace que deja a River sin aire en el suelo
La sexta temporada de Slow Horses terminó en Apple TV con una mezcla de disparos y una devastación silenciosa, y una figura central pareció exhalar su último aliento. A lo largo de la entrega, el equipo de Slough House dirigido por el Jackson Lamb de Gary Oldman perdió al inestable pero entrañable Coe, interpretado por Tom Brooke, y a Emma Flyte, miembro honorario del grupo a la que da vida Ruth Bradley. Varios adversarios también acabaron mal, entre ellos dos sicarios rusos y un par de matones británicos que descubrieron que les habían contratado para el mismo trabajo.[S1]
Sid Baker, el personaje de Olivia Cooke, regresó esta temporada después de que los espectadores la dieran por muerta desde la primera entrega, un retorno que los lectores de las novelas llevaban mucho tiempo esperando. Su romance con River Cartwright, al que interpreta Jack Lowden, también empezó a tomar forma. Aun así, nadie familiarizado con la serie esperaba que la pareja disfrutara ni de una sola noche juntos, y mucho menos de un final dichoso, dado que Slow Horses nunca ha mostrado una relación sentimental que funcione salvo la devoción de Lamb por la comida rápida.[S1]
Lo que sí vio el público: River llega a la casa de su difunto abuelo, encantado de que Sid haya esquivado tanto a los asesinos rusos como a los perseguidores de MI5. Mientras ella se ducha arriba, él trastea en la cocina, sopesando si el té o el vino es la mejor manera de cortejarla, y entonces se desploma en el suelo, envenenado. El episodio termina con él en el piso, luchando por respirar.[S1]
Un avance de la séptima temporada, ya terminada, en el que Lamb describe a Cartwright como alguien que escribe desde el más allá, ha alentado las especulaciones de que el personaje ha sido eliminado, sobre todo porque se ha mencionado a Lowden como posible próximo James Bond. Los lectores de los libros de Mick Herron, sin embargo, saben que en Slough House las apariencias rara vez se sostienen.[S1][S5]
Dos finales, y el feliz se quedó fuera del montaje
El director Adam Randall, que también dirigirá la octava temporada, confirmó a Variety que el reparto rodó una resolución alternativa y más alegre para River y Sid que el programa emitido no utilizó. Su relato, difundido por varios medios, sitúa esa decisión en el centro de los últimos momentos de la temporada, en lugar de presentar el envenenamiento como la única versión que se filmó.[S1][S2][S3][S4]
Randall también repasó los problemas prácticos de la secuencia culminante en la playa. Lo más difícil, explicó, fue hacer que la geografía funcionara en pantalla: un plan que se lee bien sobre el papel rara vez encaja con un lugar real, así que la secuencia tuvo que reescribirse en función del sitio encontrado. Incluso al llegar, persistían las dudas sobre por qué alguien como Frank no vería al grupo sin más, o por qué esconderse en un tubo, y esos huecos se cerraron con trucos de puesta en escena y efectos visuales.[S1]
Se añadieron acantilados y se colocó hierba alta, según Randall, para dar una razón por la que nadie simplemente huía y por la que los personajes quedaban atrapados. La lesión que frena a Moira, un esguince de tobillo tras caer por la ladera, se ideó en el último momento, el día anterior o la misma mañana del rodaje, precisamente para retener al grupo. El tubo era un decorado construido, añadió, y filmar dentro estaba muy limitado porque la cámara solo puede apuntar hacia dentro o hacia fuera, mientras el sol cambiante alteraba sin cesar la luz sobre la playa y dentro del tubo.[S1]
Una casa real, una casa de muñecas destrozada y un pulso en un local de comida rápida
La vivienda de Diana Taverner, el personaje de Kristin Scott Thomas, era una propiedad auténtica y no un decorado levantado para ser destruido. Randall contó que la producción buscó por todo el país una casa que viniera con el entorno adecuado, y luego reformó buena parte del interior, instaló sus propios muebles y sustituyó los cristales para poder romperlos ante la cámara.[S1]
El director vio cierta ironía en usar esa casa llena de ventanas como refugio de los Slow Horses, y lo interpretó como una represalia de Lamb contra Taverner por todo lo que había hecho para desterrarlos allí. Comparó el lugar con una casa de muñecas, ya que buena parte de la tensión nace de ver al equipo volverse unos contra otros antes de que llegue cualquier amenaza externa, y señaló que existe una versión de la historia en la que no aparece ningún atacante y el grupo se destruye a sí mismo de pura irritación.[S1]
Randall calificó la secuencia del Shake Shack, en la que Lamb y Reece, interpretado por Lenny Rush, escapan de Frank Harkness, al que da vida Hugo Weaving, acusándolo de ser un pederasta, como una de las más difíciles de montar de la temporada. La escena necesitaba suficiente caos para que el público aceptara que la pareja pudiera simplemente salir caminando, y eso exigió más que la actuación de Gary Oldman por sí sola, lo que empujó a la producción a seguir elevando el desorden.[S1]







