Un nuevo mando centrado en rutas terrestres y del Caspio
El Ejército estadounidense anunció el sábado que establece un grupo de trabajo para ayudar a impedir que Teherán traslade armas avanzadas y otros materiales sancionados por las fronteras terrestres de Irán y a través del mar Caspio, ampliando un bloqueo naval vigente desde hace meses. La unidad, denominada Task Force Iron Gate, tendrá su sede en Tampa, Florida, y trabajará junto a otras agencias del Gobierno estadounidense. Reuters informó primero del plan.[S1][S2]
Además de las transferencias de armas, el grupo de trabajo busca interrumpir el flujo de tecnologías de doble uso que utiliza Irán y cortar lo que Washington describe como fuentes de ingresos ilegales. Según un funcionario militar estadounidense que habló bajo condición de anonimato, se espera que la coordinación incluya a los departamentos de Tesoro, Estado y Justicia, así como a la comunidad de inteligencia.[S1]
El almirante Brad Cooper, quien dirige el Mando Central, afirmó en un comunicado que una cooperación más estrecha entre el mando y otras agencias estadounidenses limitaría aún más la capacidad de Irán para financiar el terrorismo, reconstruir fábricas de armas y reabastecer a su Ejército. El Mando Central también calculó que su bloqueo naval ha impedido que Irán exporte petróleo crudo por un valor superior a 25.000 millones de dólares.[S1]
Una red secreta de importaciones que eludió las sanciones
Una investigación de Reuters encontró que Irán ha creado una red clandestina de agencias militares para introducir al menos 2.000 millones de dólares en equipo, explosivos y camiones de gran tonelaje desde enero de 2025, evadiendo tanto el bloqueo naval como las sanciones occidentales. Los materiales llegaron en buques de carga a través del mar Caspio desde Rusia, en camiones desde Asia Central y en aviones de carga desde China, según la investigación.[S1]
El nuevo grupo de trabajo es la última señal de que Washington sigue buscando formas de aumentar la presión sobre Teherán más de ocho meses después de lanzar una guerra contra la República Islámica junto con Israel. Aunque los ataques estadounidenses han dañado gravemente al Ejército convencional iraní y el bloqueo ha limitado drásticamente las exportaciones de crudo por el estrecho de Ormuz y el mar de Arabia, Irán sigue siendo una amenaza regional seria y sus gobernantes han reforzado su control interno.[S1]
Política, diplomacia y el riesgo de nuevos ataques
Irán ha mostrado resiliencia y reaccionó con satisfacción a los resultados de las elecciones de medio mandato en EE. UU., que perjudicaron al Partido Republicano del presidente Donald Trump y entregaron el Congreso a los demócratas opositores. El vicepresidente JD Vance atribuyó la derrota electoral a la guerra con Irán y pareció cuestionar si el conflicto había valido la pena.[S1]
Los mediadores han intensificado sus esfuerzos en los últimos días para poner fin a la guerra entre Irán y Estados Unidos, ante el temor de que los combates puedan reanudarse tras las elecciones de medio mandato. Trump ha amenazado con una nueva ofensiva contra Irán, lo que inquieta a los países del Golfo, mientras Teherán ha advertido de una amplia represalia contra la infraestructura del Golfo. Reuters ha informado de que evaluaciones recientes de la inteligencia estadounidense concluyeron que nuevos ataques contra Irán no alterarían fundamentalmente la postura negociadora de Teherán ni derribarían a su Gobierno.[S1]







