Un papel que dudaba merecer
Dustin Hoffman, que se convirtió en estrella como Ben Braddock en la comedia dramática de 1967 El graduado, dirigida por Mike Nichols, ha descrito el rodaje como una experiencia terrible en un ensayo para The New Yorker, aun reconociendo que la película cambió su vida. Escribe que se sintió incómodo y sin méritos desde el principio, convencido de que no tenía derecho a un papel protagonista en una cinta de un director entonces en la cima de su reputación.[S1][S2]
Buena parte de esa incomodidad, explica, nacía de sospechar que Nichols estaba molesto con él, fuera por algún error en el set o porque el director había concluido que había elegido mal al actor principal. Hoffman también recuerda que él mismo dudaba del reparto: tras leer la novela de Charles Webb, pensó que Benjamin Braddock, atleta de pista, estudiante de sobresalientes y líder del equipo de debate de una familia acomodada y estadounidense, encajaba mal con él, y asegura que al principio ni quería hacer la prueba. Su agente lo animó a grabar una prueba de pantalla y obtuvo el papel.[S1]
Un ánimo distinto y una escena de bofetadas brutal
Los ensayos y el rodaje se parecieron a mundos distintos, según Hoffman. Escribe que Nichols, diferente durante la preparación, fue a menudo hosco cuando empezaron a filmar, un cambio que el actor califica de impactante y desestabilizador, y que con frecuencia esperaba ser despedido. Durante algunas de las secuencias más conocidas del filme, Hoffman recuerda no tener claro qué estaba haciendo. Añade que, aunque el director tenía mal genio con todo el equipo, él percibía una crueldad dirigida solo hacia su persona.[S1]
Hoffman destaca la escena en la que Katharine Ross, como Elaine, abofetea a Benjamin después de que este llegue empapado por la lluvia a confesar una aventura con una mujer mayor y ella comprenda que esa mujer es su madre. Según su relato, Nichols hizo que Ross le golpeara 27 veces, animándola a pegar más fuerte. Ross temía hacerle daño y Hoffman le dijo que estaba bien, pero le pidió que evitara su oreja; ella falló el objetivo en varios intentos. Recuerda que acabó mareado ese día y señala que la bofetada no aparece en el montaje final.[S1]
Al día siguiente tocó una secuencia subacuática que obligaba a Hoffman a permanecer sumergido con un traje de buceo. Tras salir a respirar después de varias tomas, escribe, notó sangre saliendo de su oreja; atribuye un tímpano perforado a las repetidas bofetadas y a la presión del agua en el fondo de la piscina. El graduado llegó a los cines el 22 de diciembre de 1967 y seguía a un joven graduado desencantado, dividido entre una amante mayor, interpretada por Anne Bancroft, y la hija de esta, encarnada por Ross. Obtuvo siete nominaciones al Óscar y ganó el premio a la mejor película en la 40.ª edición de los Premios de la Academia.[S1]







