Un año de triunfo y lucha diaria
Donna Rose, pilar de 35 años, ha disfrutado de un año notable en el campo de rugby. Representó a Gales en su segunda Copa del Mundo y ayudó a Saracens a ganar el título de la Premiership Women's Rugby en junio. Conocida por su estilo contundente y gran personalidad, pocos ven los desafíos diarios que enfrenta fuera de la cancha.[S1]
Rose vive con trastorno límite de la personalidad (TLP), una condición marcada por estados de ánimo, comportamientos y relaciones inestables. Lo describe como una duda severa de sí misma, como un 'demonio' que le dice que no es lo suficientemente buena. 'Me afecta todos los días de mi vida', dice, explicando que siente las emociones con el doble de intensidad que los demás, haciendo que los pequeños problemas sean abrumadores.[S1]
Del diagnóstico al punto de inflexión
Rose fue diagnosticada con TLP a los 21 años. Al crecer en la comunidad gitana, se sentía diferente pero no entendía por qué. Con dificultades en la escuela y con la policía, su salud mental se deterioró hasta que fue ingresada en un equipo de crisis, donde recibió su diagnóstico. Inicialmente lo vio solo como una etiqueta, pero investigó la condición y aprendió a identificar los desencadenantes que la llevaban a lugares no deseados.[S1]
Decidida a cambiar su vida, Rose ahora maneja sus síntomas con medicación diaria, pero llama al rugby su verdadera 'medicina'. El deporte le proporciona una liberación de adrenalina y ayuda a silenciar al 'demonio' en su hombro. A pesar de llegar tarde al rugby, debutando internacionalmente en 2021, ha ganado 42 caps, jugado en dos Copas del Mundo y cuatro Seis Naciones, y ganado dos títulos de PWR con Saracens.[S1]
El rugby como sistema de apoyo
Rose cree que el TLP la convierte en una mejor jugadora, llamándolo su 'superpoder'. Canaliza su ira en un juego disciplinado y poderoso, destacándose en atravesar a los oponentes en lugar de habilidades técnicas. El vestuario, a menudo con más de 30 personas, puede ser desafiante, pero sus compañeras, el personal y el médico proporcionan chequeos diarios y apoyo, especialmente durante la Copa del Mundo.[S1]
El miedo al abandono es un desencadenante para Rose, pero encuentra apoyo en Marlie Packer de Saracens y Carys Phillips de Gales. A veces se siente sola en habitaciones ruidosas, pero sus equipos le permiten espacio cuando lo necesita y ofrecen consuelo cuando es necesario. Hace dieciocho meses, nació su hija Margot, trayendo alegría que transforma sus días malos.[S1]
Un libro abierto para inspirar a otros
Rose ahora habla abiertamente sobre vivir con TLP, no sufrirlo. Quiere ayudar a otros a sentirse menos segregados y solos, mostrando que un trastorno de salud mental no es un punto final. 'Puedes esforzarte para prosperar y ser quien quieres ser', dice, enfatizando que su apertura es una forma de apoyar a quienes la rodean.[S1]







