El descarrilamiento y los trabajadores a bordo
Un tren operado por Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) se salió de las vías mientras transportaba unas 600 toneladas de carbón hacia el puerto de Punta Loyola, en la provincia de Santa Cruz. La locomotora volcó y tres vagones se salieron de los rieles, derramando la carga. Los dos trabajadores que viajaban en la cabina no sufrieron heridas graves y solo presentaron golpes menores, según el gobierno provincial. La formación había partido de Río Turbio el miércoles por la mañana con alrededor de 37 vagones. El accidente ocurrió en el kilómetro 181 del Ramal Ferro Industrial Río Turbio, en las inmediaciones de Ingeniero Capa, sobre un recorrido de casi 300 kilómetros que conecta la localidad minera con el complejo ferroportuario cercano a Río Gallegos.[S1][S2][S3]
El viaje era el primero de un nuevo contrato comercial y debía llevar carbón a Punta Loyola para su embarque hacia los mercados internacionales. YCRT venía trabajando en la recuperación de su capacidad de transporte ferroviario para cumplir esos compromisos. El descarrilamiento interrumpió así el regreso de la empresa a la exportación, y la carga quedó derramada a lo largo de la vía.[S2][S3]
Un objeto extraño en la vía y las sospechas de sabotaje
Personal de YCRT encontró sobre la vía un objeto inusual, descrito como una pieza de material ferroviario antiguo. El gobernador Claudio Vidal dijo que se detectaron marcas en el sector donde ese elemento habría impactado antes del descarrilamiento. Pablo Gordillo, interventor de la empresa, señaló que la pieza podría haber sido colocada sobre el tendido para que una rueda se montara sobre ella y se produjera el descarrilamiento. Agregó que se halló una muesca en el artefacto y también en la vía, y que en el sector donde se habría producido el impacto hay como un golpe. A su juicio, la forma en que fue colocado sugiere que se trata de alguien que sabe mucho de ferrocarriles.[S2][S3]
Gordillo sostuvo que ese objeto no puede estar nunca arriba de la locomotora ni sobre la vía, y afirmó que alguien ingresó ese elemento. El hallazgo alimentó la sospecha de una maniobra intencional, aunque por el momento ninguna conclusión oficial confirmó que se tratara de un sabotaje. Vidal calificó el hecho como grave y pidió investigarlo hasta las últimas consecuencias, al tiempo que buscó llevar tranquilidad. Insistió en que no se puede descartar ninguna hipótesis hasta contar con una evaluación técnica, incluidas una falla de infraestructura, las condiciones climáticas y una intervención deliberada.[S1][S2][S3]
Inspección, advertencias previas y el peritaje pendiente
La empresa sostiene que el tramo había sido revisado poco antes del viaje. Gordillo dijo que la vía fue recorrida un día antes con un aparato que recorre toda la vía para ver si está en condiciones. También señaló que se había hecho un repaso de la vía cuatro o cinco días antes del accidente y que todo estaba normal, por lo que el incidente les llamó la atención. YCRT pedirá a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte que realice un peritaje en el lugar, y ya hubo contactos con el organismo a través de Trenes Argentinos para que se investigue el estado del tendido ferroviario.[S2][S3]
Días antes del accidente, un informe difundido por el periodista Rubén Lasagno en OPI Santa Cruz había advertido sobre problemas en distintos sectores del ramal. Mencionaba faltante de balasto, deterioro de rieles y necesidades de reemplazo de durmientes, además de un golpe de vía en el kilómetro 112 y faltante de balasto en otros tramos. El informe también planteaba que las condiciones del terreno podían complicarse durante los períodos de deshielo y aumento de las temperaturas, cuando el suelo pierde firmeza. El descarrilamiento hizo que esas advertencias pasaran a formar parte de la investigación sobre lo ocurrido en el kilómetro 181.[S2]







