Colapsan las negociaciones, se imponen aranceles
A última hora del viernes, las negociaciones entre Canadá y Estados Unidos se rompieron, acusándose mutuamente de cambios de última hora. El colapso llevó a la imposición inmediata de aranceles del 50% sobre bienes canadienses por valor de 20 mil millones de dólares, incluidos palos de hockey y materiales de construcción, según lo anunciado por la administración del presidente Donald Trump.[S1][S2][S3]
El primer ministro Mark Carney declaró que las demandas de EE.UU. eran 'antieconómicas' e 'injustas', diciendo que pedían demasiado y ofrecían muy poco. Suspendió las conversaciones y ordenó a los negociadores canadienses regresar a Ottawa, enfatizando que Canadá no aceptaría un mal acuerdo.[S3][S4]
Plan de represalia de Canadá
En respuesta, Carney anunció que Canadá impondría aranceles de represalia 'dólar por dólar' a partir del 8 de septiembre, dirigidos a sectores como el acero, los productos lácteos, los electrodomésticos, los equipos agrícolas, la pasta y el papel, y la electrónica. Reconoció que estos aranceles aumentarían los costos y reducirían las opciones para los canadienses, pero insistió en que son en el mejor interés de Canadá.[S2][S3][S4][S5]
El primer ministro también prometió apoyo federal a las empresas afectadas, diciendo que el gobierno las respaldaría 'durante el tiempo que sea necesario', incluso más allá de la administración estadounidense actual. Enmarcó la situación como un ataque económico, declarando: 'Estás en guerra cuando te atacan. Nos atacaron'.[S2][S6]
Líderes provinciales respaldan a Carney
Los líderes provinciales expresaron su apoyo a la decisión de Carney. El primer ministro de Manitoba, Wab Kinew, dijo que todos los primeros ministros están unidos con Carney, agregando que la historia no será amable con Donald Trump y que Canadá debe contraatacar apoyando a las empresas y trabajadores canadienses. El primer ministro de Saskatchewan, Scott Moe, calificó los aranceles como una violación del acuerdo CUSMA.[S2]
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, dio su 'apoyo total' a la represalia 'arancel por arancel, dólar por dólar', diciendo que todo debe estar sobre la mesa. El primer ministro de Columbia Británica, David Eby, dijo que las demandas de EE.UU. reducirían a Canadá al equivalente económico de un estado 51, y que B.C. no devolvería el alcohol estadounidense a los estantes sin cambios en los aranceles a la madera blanda.[S4][S6]
Impacto económico e incertidumbre
Los aranceles afectan aproximadamente al 5% de las exportaciones anuales de Canadá a EE.UU., y Columbia Británica enfrenta la mayor exposición, con más del 13% de sus exportaciones a EE.UU. bajo amenaza. Los grupos empresariales advierten sobre posibles pérdidas de empleos, con decenas de miles de empleos en riesgo en todo Canadá si los aranceles persisten.[S4][S6]
El representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, defendió la posición estadounidense, diciendo que la oferta era 'prospectiva' e incluía una asociación histórica, pero que EE.UU. había tomado contramedidas para proteger a los trabajadores y las cadenas de suministro estadounidenses. No se planean más conversaciones, lo que deja incierto el futuro de la relación comercial.[S4][S5]







