Un Nuevo Tono
Chad Powers, basado en un video de broma de Eli Manning, sigue al quarterback deshonrado Russ Holliday (Glen Powell), quien usa prótesis para convertirse en Chad Powers, un jugador invitado para los South Georgia Catfish. La temporada 1 equilibraba el drama de personajes con la comedia alocada, pero la temporada 2 abraza una vibra de thriller desde el inicio, con un episodio trepidante en tiempo real durante un juego estresante.[S1]
Después de perder su nariz protésica, Russ huye de los entrenadores y corre por el estadio para arreglar su cara, lo que lleva a una persecución hábil con disfraces y escapes por poco. La entrenadora Ricky (Perry Mattfeld) ayuda de mala gana a Russ y Danny (Frankie A. Rodriguez), pero a medida que más personas se involucran, el peligro aumenta.[S1]
Apuestas Crecientes
La temporada se intensifica mientras Russ, Danny y Ricky esquivan preguntas sobre el comportamiento extraño de Chad. El programa, en papel una Sra. Doubtfire con fútbol, se vuelve seriamente suspensivo. Incluso las escenas tontas, como cuando Russ hace pasar a su padre real (Toby Huss) como el de Chad, se sienten claustrofóbicas.[S1]
Descubrir la identidad de Chad arruinaría la vida de Russ nuevamente, pero también la de Danny, destruiría la carrera de Ricky y podría causarle otro ataque cardíaco al entrenador Jake (Steve Zahn). Russ debe decidir si esta última oportunidad de gloria vale la pena antes de que alguien resulte herido.[S1]
Un Nuevo Villano
El quarterback suplente Gerry (Colton Ryan) se convierte en una verdadera amenaza en la temporada 2, participando en acecho y chantaje. La actuación escalofriante de Ryan contrasta con la ingenuidad de Gerry en la temporada 1, y sus escenas son cautivadoras, especialmente en los episodios finales.[S1]
Al inclinarse hacia las convenciones del thriller, Chad Powers se labra su propio nicho en un panorama lleno de comedias deportivas. Las risas continúan y el elenco se cohesiona mejor, pero el suspenso lo distingue y le da su poder.[S1]






