Un Disfraz Que Se Le Escapa
En el episodio de apertura de la segunda temporada, la nariz protésica del personaje principal se cae, estableciendo el tono para una comedia que abraza su propio absurdo. Glen Powell interpreta a Russ Holliday, un ex quarterback estrella universitario cuya carrera terminó hace ocho años tras un error televisado. Ahora playboy, se entera de pruebas abiertas en una universidad de Georgia y crea a Chad Powers, un excéntrico sureño con prótesis, para reiniciar sus sueños de fútbol mientras oculta su verdadera identidad.[S1]
La serie ha sido comparada con Eastbound & Down por su humor deportivo grosero y con Ted Lasso por su sabiduría dulce. Estructuralmente, se asemeja a Suits, donde el protagonista es un impostor y la tensión narrativa proviene de la posible exposición del secreto. Al final de la primera temporada, la mascota Danny y la entrenadora asistente Erika conocen la verdad, añadiendo capas al engaño.[S1]
Más Que Un Chiste
La segunda temporada aborda la metáfora de la máscara más seriamente. El programa pregunta si todos usamos una máscara en el trabajo y en las relaciones, y cuál versión de Russ es la real. Un vistazo al alma dañada de Russ revela que su exceso de confianza era una fachada mucho antes de que Chad existiera. La universidad capitaliza la Chadmanía vendiendo máscaras faciales, y el propio Chad usa una para una conversación sincera con Ricky, forzando a Powell a actuar solo con los ojos.[S1]
A pesar de los temas más profundos, el programa sigue siendo una comedia deportiva tonta llena de encantadores tontos. La imaginación única de Chad, como afirmar que su planta carnívora necesita atención, mantiene el humor fresco. La amenaza del quarterback desplazado Gerry añade conflicto, recordando al Louis Litt de Suits. Este equilibrio le da a Chad Powers la oportunidad de sobrevivir más allá de su premisa.[S1]







