Prohibición por una mecánica de juego
La Junta de Clasificación de Australia ha rechazado clasificar Halloween: The Game, lo que efectivamente prohíbe su venta en el país. La decisión no se basó en el contenido violento del juego, que incluye muertes grotescas como pisotear la cabeza de un jugador a través de un asiento de inodoro o lanzarlos contra una pantalla de televisión. En cambio, la junta citó una mecánica donde los jugadores pueden fumar marihuana para revelar la ubicación del icónico asesino Michael Myers, dándoles una ventaja de supervivencia.[S1][S2]
Según las Guías para la Clasificación de Juegos de Computadora de 2023 de Australia, los juegos no reciben clasificación si contienen uso de drogas ilícitas o prohibidas vinculado a incentivos o recompensas. La junta declaró que el consumo de drogas en Halloween: The Game proporciona una ventaja en el juego, violando así el código. Esta justificación ha llevado a una avalancha de quejas, con un oficial de libertad de información señalando más de 500 quejas sobre el juego.[S1][S2]
Indignación y agravios históricos
La decisión ha reavivado las frustraciones sobre cómo se clasifican los juegos en Australia en comparación con películas y televisión, y la dificultad que tienen los adultos para acceder a juegos disponibles en otros lugares. Claire Henry, profesora asociada en la Universidad Flinders, dijo que la junta aplicó las pautas correctamente, pero la controversia resalta un desajuste entre los estándares comunitarios y los estándares de clasificación.[S1][S2]
Esta prohibición sigue a casos similares como State of Decay, Wasteland 3 y Saints Row IV, todos rechazados por uso incentivado de drogas antes de ser reclasificados después de la censura. Dan Golding, profesor de medios en la Universidad de Monash, señaló que la regulación australiana ha asumido durante mucho tiempo que hacer algo en un juego tiene más impacto que verlo en una película, y que los juegos son principalmente para niños.[S1][S2]
Llamados a la reforma
Ron Curry, ex director ejecutivo de la Asociación de Juegos Interactivos y Entretenimiento, ayudó a introducir la clasificación R18+ en 2013, pero señaló que los juegos aún se tratan como más peligrosos que otros medios. Margaret Anderson, ex directora de la Junta de Clasificación, criticó el enfoque en la interactividad, señalando investigaciones que muestran que los juegos son jugados principalmente por adultos y argumentando que el sistema no es apropiado para ellos en 2026.[S1]
Expertos como Marcus Carter de la Universidad de Sídney han mostrado inconsistencias en las clasificaciones de juegos móviles, con cuatro clasificaciones de edad diferentes para un solo juego en algunos casos. El gobierno australiano está revisando las pautas de clasificación, con propuestas que incluyen eliminar el juicio más severo sobre la interactividad de los videojuegos. Henry advierte que las inconsistencias socavan la confianza pública en el sistema.[S1][S2]






