Nuevas Reglas para los Feeds Algorítmicos
Australia planea introducir una legislación que permitiría a los usuarios de redes sociales mayores de 16 años optar por no recibir contenido algorítmico. En su lugar, verían publicaciones solo de cuentas que siguen. Las plataformas que no cumplan podrían enfrentar multas superiores a 100 millones de dólares australianos. La iniciativa, llamada 'mi feed, mi manera', pediría a los usuarios elegir su feed predeterminado mediante una ventana emergente.[S1]
Las leyes también introducen un deber de cuidado digital para usuarios menores de 18 años, requiriendo que servicios como juegos en línea, aplicaciones y chatbots de IA protejan a los niños de daños específicos. Estos incluyen pornografía, contenido que promueve trastornos alimentarios, material misógino, glorificación del crimen o acrobacias peligrosas, y contenido que causa angustia mental grave, como abuso y acoso.[S1]
Reacciones del Gobierno y la Industria
Se espera que el Primer Ministro Anthony Albanese presente los planes en la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Enfatizó que el objetivo es dar control a las personas, no al gobierno. Descartó preocupaciones sobre represalias de las grandes tecnológicas, que tienen vínculos con el presidente de EE. UU., Donald Trump. El gobierno laborista necesita el apoyo de los Verdes para aprobar las leyes, ya que los Liberales y Nacionales se oponen, advirtiendo contra la censura en internet.[S1]
La ministra de Comunicaciones, Anika Wells, dijo que las empresas tecnológicas han realizado durante mucho tiempo pruebas de productos no reguladas en usuarios australianos, agregando que se acerca un 'ajuste de cuentas global' para las grandes tecnológicas. Se espera que la legislación se presente antes de Navidad, pero enfrentará una investigación pública. La portavoz de los Verdes, Sarah Hanson-Young, argumentó que la opción de exclusión es insuficiente, pidiendo umbrales de daño más bajos y sanciones basadas en los ingresos globales.[S1]
Apoyo y Críticas
DIGI, un grupo de presión para empresas tecnológicas como Meta y Snapchat, defendió los algoritmos como útiles pero reconoció las preocupaciones de la comunidad. Apoyan dar a los usuarios opciones significativas mientras gestionan riesgos de seguridad. La activista Chanel Contos, fundadora de Teach Us Consent, calificó el borrador como un buen primer paso, diciendo que las grandes tecnológicas deben pedir consentimiento antes de introducir funciones dañinas.[S1]
Tom Mooney, de Democracy Counts, enfatizó que las redes sociales son donde muchos australianos obtienen noticias, por lo que dar a los usuarios opciones es sentido común. Países como Francia, Gran Bretaña y Nueva Zelanda están siguiendo el ejemplo de Australia en la prohibición de redes sociales para niños, aunque investigaciones muestran que las medidas de diciembre en Australia son solo parcialmente efectivas.[S1]







