Head sostiene las esperanzas de supervivencia
Australia reanudará el quinto día en Ciudad del Cabo con 156-4 en su segunda entrada, después de que se le ordenara volver a batear tras un derrumbe en la primera. Travis Head, invicto con 87, es la principal esperanza de los visitantes: su bateo agresivo puede desestabilizar a los lanzadores y reducir la amenaza del ataque sudafricano. Para mantener la ventaja en la serie de tres partidos, Australia necesita de forma realista que Head permanezca en el crease durante la mayor parte del juego del jueves.[S1][S2]
La magnitud de la tarea la fija una primera entrada que terminó en 99, el peor registro de bateo de Australia en diez años. Steve Smith, el excapitán de 37 años, fue el único bateador con una aportación significativa, llegando a 28 antes de que Wiaan Mulder lo eliminara. Bateó con dolor visible por un problema cervical que requirió tratamiento en el campo, y el hito de los 11.000 runs de test —una marca que entre los australianos solo habían alcanzado antes Allan Border y Ricky Ponting— quedó eclipsado por su lucha física.[S1]
La condición física de Smith sigue sin resolverse
Smith no ocupó su habitual posición número 4 en la segunda entrada y permaneció en el vestuario con un collarín que sostenía su cuello. No se ha establecido si podrá batear el jueves, ni si estará disponible para el test final que comienza el próximo martes. Su experiencia sería especialmente valiosa en una situación tan precaria, y por eso su ausencia pesa sobre Australia más allá de las cifras.[S1]
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Dudas de selección antes de Ciudad del Cabo
El fracaso del bateo ya ha provocado un examen de la alineación para el test de Ciudad del Cabo. Se espera que Marnus Labuschagne, Nic Maddinson y Beau Webster queden bajo revisión cuando se reúna el panel de selección. El entrenador Andrew McDonald se negó a señalar a individuos cuando fue interrogado el miércoles, aunque reconoció que el equipo había sufrido un revés significativo y señaló que solo una semana antes Australia había parecido un equipo muy sólido.[S1]
La posición de Labuschagne es la más expuesta. Acumula ya 46 entradas de test sin un siglo, y su despido en la segunda entrada recibió críticas particulares: después de que él y Head sumaran 92 para el segundo wicket mientras los lanzadores locales se cansaban, atacó al spinner Simon Harmer contra un viento fuerte y fue atrapado tras un golpe imprudente, lo que desencadenó la pérdida de dos wickets más antes del cierre. McDonald observó que hay golpes que los jugadores querrían borrar, y sostuvo que tras hacer el trabajo duro un bateador debe convertirlo en algo grande, una conversión que, según dijo, no ocurrió con Labuschagne, dejando decepcionados al jugador, al entrenador y al equipo.[S1]







