Una invitación rechazada en Ankara
El presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, no acudió el viernes a una reunión de Estados túrquicos celebrada en Ankara, según Reuters, pese a que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, le había enviado una invitación personal por teléfono la semana anterior, según informó su oficina. El ministro de Exteriores, Jeyhun Bayramov, ocupó el lugar de Azerbaiyán en el encuentro. Al hablar después de Erdogan, Bayramov no aludió a la fricción y agradeció a Turquía su acogida.[S1][S2][S3]
Erdogan aprovechó su discurso inaugural para subrayar la cohesión entre los países participantes, a los que describió unidos por la lengua, la cultura y raíces comunes, y no mencionó a Azerbaiyán en particular. Ni la Presidencia ni el Ministerio de Exteriores turcos respondieron a las peticiones de comentario, y Bakú no emitió ninguna declaración oficial. La agencia Azeri-Press, sin citar fuentes, atribuyó la ausencia de Aliyev a compromisos fijados con antelación y a una agenda de trabajo apretada, incluida una ceremonia y un festival vinculados al Mundial sub-15 de la FIFA en Bakú.[S1]
Velo, Israel y una grieta más profunda
Las relaciones sufren presión en las últimas semanas desde que algunos cargos turcos criticaron la decisión de Bakú de limitar el uso del velo con nuevas normas laicas sobre el uniforme escolar. Aliyev y otros responsables azerbaiyanos advirtieron contra la injerencia externa en los asuntos del país sin nombrar a Turquía, una fisura poco habitual en una alianza cuyos miembros suelen describirse como dos Estados de una sola nación. Erdogan destituyó esta semana a uno de sus asesores, Oktay Saral, después de que este atacara públicamente la decisión sobre el velo.[S1]
Los dos gobiernos también discrepan sobre Israel: Ankara condena la actuación israelí en Gaza, mientras Bakú mantiene relaciones sólidas con Israel. La tensión aumentó este mes cuando el Ministerio de Exteriores azerbaiyano declaró personas non gratas a 31 ciudadanos turcos por publicaciones en redes sociales críticas con Bakú. El ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, tras reunirse con Aliyev en una cumbre en Bakú, dijo que circulaba información falsa sobre la relación bilateral y sostuvo que los aliados pueden exponer sus desacuerdos con civismo.[S1]
Gonul Tol, directora del programa turco del Instituto de Oriente Medio, con sede en Washington, escribió en X que la ausencia en la cumbre era la señal más reciente de una fricción creciente. Afirmó que los desacuerdos se han mantenido largo tiempo bajo el lenguaje de dos Estados y una nación, y citó la soberanía azerbaiyana, la influencia de Ankara en Bakú, enfoques distintos hacia Israel y los pasos de Turquía para normalizar relaciones con Armenia, además de calificar la disputa del velo como síntoma de una grieta más profunda.[S1]
Lo que la alianza puede perder
La asociación es una de las más estrechas de la región. Turquía respaldó a Azerbaiyán durante la guerra de Nagorno-Karabaj de 2023, y ambos países han desarrollado una amplia cooperación en defensa y energía, con Ankara entre los principales compradores de gas natural azerbaiyano. Una ruptura grave podría debilitar el esfuerzo turco por ampliar su alcance en una región donde Rusia ha sido tradicionalmente dominante.[S1]
Ankara busca normalizar relaciones con Armenia, pero ha condicionado el avance a los esfuerzos de paz entre Bakú y Ereván, y responsables turcos han dicho que observan si hay movimiento en ese terreno antes de dar pasos concretos como reabrir la frontera con Armenia.[S1]







