El pasado de un profesor resurge
El nuevo drama moral de Paul Schrader, 'The Basics of Philosophy', comienza en un campus universitario ficticio donde John, un profesor de filosofía interpretado por Jack Huston, da una conferencia introductoria. Poco después, una estudiante le ruega que le cambie una nota e intenta seducirlo torpemente, pero él la rechaza, aunque la tensión persiste. La película luego se centra en la agitación personal de John cuando la muerte de su padre saca a la luz un secreto enterrado.[S1]
En el funeral, John ve a un hombre que apenas reconoce. Se revela que años antes, siendo adulto, John agredió sexualmente a un menor, hijo del jardinero de su familia, a quien se le pagó por su silencio. El hombre adulto, Miguel, interpretado por Daniel Zovatto, reaparece ahora, despertando en John una intensa necesidad de cerrar el ciclo, impulsada tanto por la contrición como posiblemente por el deseo.[S1]
Luchando con Spinoza y consigo mismo
John está escribiendo un libro sobre Baruch Spinoza, el filósofo racionalista del siglo XVII, cuya obra difícil refleja la propia lucha de John por racionalizar su pasado. Sus relaciones con una colega profesora, interpretada por Sofia Boutella, y con su hijo de 14 años añaden complejidad. Schrader aborda un territorio controvertido, debatiendo si un solo acto de abuso define a una persona como inherentemente abusadora.[S1]
La película difumina las líneas entre el pasado ilícito de John y su atracción por un bar gay, donde tiene una aventura de una noche con un chapero, interpretado por Shiloh Fernandez. Schrader parece usar la homosexualidad como metáfora de una transgresión social más amplia en lugar de examinar la identidad gay específicamente, aunque la escritura en estas escenas es criticada por torpe y anticuada.[S1]
Represión y redención
El padre de John impuso un estricto sentido de la decencia, encubriendo la fechoría y exigiendo conformidad. Con su padre muerto, John no sabe qué hacer con ese peso, incluso investiga un método indoloro de suicidio que recuerda a la cicuta de Sócrates. La película presenta temas pesados con un diálogo rígido y un ritmo deliberado, pero la seriedad de Schrader es rara en el cine moderno.[S1]
El final es impactante en su negativa a apartar la mirada de las sugerencias más sombrías de la película. Algunos espectadores podrían ver una exoneración en la forma en que Schrader humaniza la agitación de John, empatizando con su lucha bajo las restricciones sociales. La película es una historia contundente e implacable sobre el cambio y la expiación.[S1]






