El robo
El sábado por la noche, durante las vacaciones del Ferragosto en Italia, los ladrones irrumpieron en el museo regional MuMe en Mesina, Sicilia, eludiendo los sistemas de alarma y seguridad. Se llevaron tres de los cinco paneles sobrevivientes del Políptico de San Gregorio, fechado en 1473, y un panel de doble cara que representa a la Virgen María y a Cristo muerto en la Piedad, que fue retirado de una vitrina blindada, según la agencia de noticias LaPresse.[S1][S4]
Los ladrones inicialmente tomaron los cinco paneles del políptico, pero abandonaron dos detrás de una pared mientras huían. El panel de doble cara, anteriormente en la colección Wilhelm Soldan, fue vendido por Christie's al gobierno regional siciliano en 2003, el año en que se atribuyó a Antonello. El valor total de las obras robadas se estima entre 70 y 80 millones de euros (81-92 millones de dólares), según el experto en arte Alberto Fiz.[S1][S5]
Reacciones e impacto
La directora del MuMe, Marisa Mercurio, expresó su devastación y calificó el robo como una pérdida tremenda para el museo, la ciudad y el mundo del arte. Señaló que el robo ocurrió justo antes de las 10 de la noche, con las alarmas funcionando y los guardias en el lugar. El principal funcionario de cultura de Mesina, Enzo Caruso, describió la pérdida como un desastre, diciendo que la ciudad está privada de la esencia del mayor artista del Renacimiento europeo.[S1][S4]
La historiadora del arte Valentina Certo enfatizó que las obras robadas habían sobrevivido al terremoto de 1908 y a cinco siglos de historia, lo que hace que la pérdida sea inconmensurable en términos económicos. El robo ocurre pocos días después de que la policía de Parma recuperara obras robadas de Renoir, Cézanne y Matisse, y sigue a la adquisición por parte del Ministerio de Cultura de Italia del 'Ecce Homo' de Antonello por 14,9 millones de dólares a principios de este año.[S5][S1]
Investigación y consecuencias
El museo permaneció cerrado el domingo mientras los investigadores recogían pruebas, y los fiscales y la policía de Mesina examinaban las cámaras de vigilancia. La analista de delitos de arte Lynda Albertson señaló que las obras son instantáneamente reconocibles, lo que dificulta su venta a través de canales legítimos. Sugirió que estas famosas obras de arte a menudo sirven como garantía para otras actividades ilícitas entre delincuentes.[S1][S6]






