La tendencia de las residencias
Harry Styles comenzó una residencia de 30 noches en el Madison Square Garden el miércoles, uniéndose a una ola de artistas como Adele, Bad Bunny y Billy Joel que han elegido tocar múltiples shows en una sola ciudad. Este modelo, que algunos llaman la tendencia favorita de la industria, implica ofrecer más shows en menos lugares, como se vio con la residencia de 31 fechas de Bad Bunny en Puerto Rico y las 104 noches agotadas de Billy Joel en el Garden durante una década.[S1][S2]
Para los artistas, las residencias ofrecen ventajas financieras y logísticas significativas. Solo el ahorro en camiones y combustible puede ser sustancial, y los compromisos más largos permiten producciones más elaboradas que no son prácticas cuando se está en constante movimiento. Como explicó Omar Al-joulani, presidente de giras de Live Nation, estas series extendidas permiten a los artistas crear experiencias que serían imposibles en una gira tradicional.[S2]
El costo para los fans
Mientras los artistas se benefician, los fans a menudo cargan con los costos. En lugar de esperar un show en su ciudad, deben comprar boletos y reservar viajes, a veces a precios exorbitantes. Para la gira de Styles, los boletos en preventa superaron la marca de los US$1,000, y miles de asientos en el Garden han sido listados en mercados de reventa a múltiplos de su costo original. Esto ha provocado un frenesí por los boletos, con muchos fans comprándolos en grandes cantidades.[S1][S2]
La tendencia también aumenta las expectativas de un 'sentido de evento', ya que los artistas se esfuerzan por hacer que cada show sea especial. Esto crea FOMO para aquellos que no pueden asistir, lo cual es parte del atractivo. Como señaló el escritor de Billboard Robert Levine, las residencias no se tratan solo de la música; se trata de crear una experiencia memorable que justifique el precio más alto.[S1]
Por qué las residencias llegaron para quedarse
El cambio hacia las residencias está impulsado por la economía y el estilo de vida. Los artistas pueden minimizar los gastos de viaje y reducir el desgaste físico y mental de las giras, que durante mucho tiempo se ha asociado con el agotamiento y el abuso de sustancias. Además, muchos intérpretes están envejeciendo y prefieren la estabilidad de quedarse en un solo lugar, como se vio con la residencia de Elvis en Las Vegas o los shows de larga duración de Celine Dion.[S1]
Ciudades como Nueva York y Las Vegas son ideales para residencias debido a sus comodidades, conexiones aéreas y capacidad hotelera. Ofrecen una experiencia completa de fin de semana, no solo un concierto. Este modelo no se limita a las superestrellas; se trata de la especialidad implícita y el FOMO que impulsa la demanda. A medida que la industria evoluciona, es probable que las residencias se conviertan en un elemento básico de la música en vivo, cambiando cómo los fans experimentan la cultura.[S1][S2]







