Una nueva perspectiva sobre el éxito
La derrota de Naomi Osaka en cuarta ronda del US Open el 7 de septiembre prolongó su espera por otro título de Grand Slam, pero la estrella japonesa dijo que ha ganado una nueva perspectiva sobre el éxito desde que se convirtió en madre. Tras su derrota por 6-1, 6-4 ante la número 2 del mundo, Elena Rybakina de Kazajistán, Osaka reflexionó sobre cuánto ha cambiado su vida desde que ganó su último major en el Abierto de Australia en 2021.[S1][S2]
Osaka, que dio a luz a su hija Shai hace tres años, reconoció que el tiempo desde su última victoria en un Grand Slam le ha parecido a la vez largo y corto debido a los importantes acontecimientos de su vida. Expresó no tener arrepentimientos sobre su carrera, afirmando que ganar otro major no cambiaría su vida, un marcado contraste con el torbellino que experimentó tras su primer título en 2018.[S1][S2]
Superando desafíos dentro y fuera de la cancha
La jugadora de 28 años, que manejó una lesión en el tendón de Aquiles durante su partido contra Rybakina, dijo que no estaba triste por la derrota en sí, sino por no poder rendir como había esperado. Enfatizó que la salud de su hija y el bienestar de su familia le dan consuelo, añadiendo que tuvo la oportunidad de competir y llegó tan lejos como pudo.[S1]
Pese al revés, Osaka se muestra optimista sobre su futuro en el tenis. Ha mostrado una forma alentadora desde su regreso al circuito, incluyendo una semifinal del US Open y unos cuartos de final en Wimbledon. Su resiliencia y actitud positiva sugieren que está decidida a seguir compitiendo al más alto nivel.[S1][S2]







