Propuesta apunta a las artes en ruso
El consejo municipal de Odesa votará esta semana un plan para prohibir contenido en ruso en música, literatura y lugares públicos. La medida se aplicaría a calles, parques, instituciones públicas y espacios artísticos estatales, y también recomendaría una prohibición en establecimientos privados. Esto ocurre en medio de ataques diarios con drones y misiles rusos contra la ciudad.[S1]
Si se aprueba, la prohibición retiraría todos los libros en ruso de las exhibiciones de bibliotecas públicas y detendría la reproducción de canciones en ruso en público, incluso de artistas ucranianos. Actualmente, esos libros pueden mostrarse pero no de manera prominente, y las canciones de ciudadanos rusos ya son ilegales con excepciones para quienes condenaron la guerra.[S1]
Las pasiones se desatan en la ciudad de habla rusa
Odesa es predominantemente de habla rusa, lo que hace que la propuesta sea particularmente controvertida. El abogado Artem Kartashov, que asesora a las autoridades locales sobre la 'descolonización', argumenta que el ruso es un arma utilizada para socavar la identidad ucraniana, especialmente entre los jóvenes. Sin embargo, el actor cómico Borys Barsky, que dirige un teatro privado, sostiene que el ruso no es solo el idioma de Putin, sino también el de Dostoievski y Bulgakov, y que tales prohibiciones solo benefician a Putin al dividir a los ucranianos.[S1]
La propuesta refleja medidas ya en vigor en Kiev y otras ciudades. La defensora del idioma de Odesa, Anna Nerush, cree que incluso sin sanciones, las empresas cumplirán porque dependen de permisos y arrendamientos del gobierno local. Señala que escuchar ruso en las calles puede desencadenar trauma en ex prisioneros de guerra y personas de territorios ocupados.[S1]
Contexto más amplio de las leyes lingüísticas
La ley ucraniana de 2019 exige el ucraniano en muchos contextos públicos y profesionales, incluidos la educación y el servicio al cliente. Los trabajadores que atienden al público deben dirigirse a los clientes primero en ucraniano, aunque pueden cambiar al ruso si el cliente lo prefiere. Muchos hablantes nativos de ruso han cambiado al ucraniano desde la invasión de 2022, pero algunos, como la antropóloga Anastasia Piliavsky, argumentan que los hablantes de ruso están siendo tratados como ciudadanos de segunda clase.[S1]
La fotógrafa Natalia Mykhailenko, que cambió al ucraniano hace años, apoya las leyes, diciendo que Ucrania fue una colonia y que estas medidas son esenciales para su futuro. La ciudad ya ha retirado una estatua de Catalina la Grande y ha renombrado calles en honor a figuras ucranianas. El debate resalta la tensión entre la descolonización cultural y la libertad de expresión.[S1]






