El rechazo de Machado desde el exilio
Desde su exilio en Miami, la premio Nobel de la Paz María Corina Machado criticó abiertamente el acuerdo petrolero firmado entre la presidenta interina Delcy Rodríguez y la administración de Donald Trump, sugiriendo que no había comenzado con buen pie pese a la propaganda que presenta el pacto como el mejor convenio energético del mundo. Esperó varios días después de la firma, celebrada por ocho empresas petroleras internacionales este miércoles en el palacio de Miraflores bajo la mirada aprobatoria del secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, para pronunciarse.[S1]
En un video transmitido por redes sociales, Machado compartió la 'tristeza' y la 'rabia' que sienten los venezolanos porque un régimen ilegítimo y autoritario, como el de Delcy Rodríguez, toma decisiones sobre el patrimonio nacional a espaldas del pueblo. Enfatizó que la riqueza del suelo no pertenece a un régimen ilegítimo sino al pueblo venezolano. A comienzos de año, le había regalado su Premio Nobel a Trump.[S1]
El pacto y sus controversias
Según los anuncios, el pacto petrolero daría a Estados Unidos el control de 65.000 millones de barriles de crudo, equivalentes al 22% de las reservas de Venezuela. Esto implica la concesión de 17 yacimientos, que el régimen chavista otorgó sin licitación a North American Blue Energy Partners (NABEP), liderada por el empresario venezolano Alejandro Betancourt, también cuestionado por corrupción. La Casa Blanca dice que NABEP firmó el acuerdo, no el régimen de Delcy.[S1]
Betancourt, de 46 años, enfrenta causas judiciales pendientes en España, Suiza y Reino Unido. Pertenece al grupo de los llamados 'bolichicos' que se enriquecieron hace 16 años durante la crisis eléctrica. Según Transparencia Venezuela, Betancourt fundó Derwik, que vendió plantas termoeléctricas con sobreprecios (2.900 millones de dólares). Los venezolanos aún sufren apagones y racionamiento. Delcy Rodríguez negó que Betancourt tenga causas judiciales en Venezuela y anunció que el acuerdo durará 25 años, contradiciendo los 100 años que afirma la administración Trump. La duración y el alcance siguen sin aclararse.[S1]
Llamados a la transparencia
Machado cuestiona la opacidad del pacto: el verdadero alcance, quién firma, qué se firma realmente, quién pone el dinero, quién da las garantías y cómo beneficia a los venezolanos. Señaló que 'los enemigos de Estados Unidos en Venezuela están en Miraflores', pero recalcó que EE.UU. es el principal socio para desarrollar el sector petrolero nacional, y que los acuerdos deben hacerse bien, con contratos y asociaciones sólidas bajo una transparencia absoluta.[S1]
Recordó su propuesta al mundo energético: contratos bajo un marco legal transparente, con el Estado venezolano como promotor y regulador, licitaciones públicas basadas en méritos, un régimen fiscal adecuado, seguridad jurídica y arbitraje internacional. Prometió garantías para las inversiones y larga duración con un gobierno electo por votos. 'Venezuela vale no porque tiene petróleo sino por su gente que no pondrá en venta su libertad y su país', concluyó.[S1]







