El descubrimiento de las grabaciones perdidas
Hace una década, el historiador musical y archivista Alec Palao hojeaba una pila de discos viejos cuando vio unas marcas tenues de lápiz que le hicieron contener el aliento. El nombre escrito era Davie Jones, el nombre de nacimiento de David Bowie. Lo que había encontrado era un acetato de 12 pulgadas con cinco canciones inéditas de un joven Bowie. El disco formaba parte de una colección perteneciente a Shel Talmy, el primer productor profesional de Bowie, quien también había trabajado con The Kinks, The Who, Manfred Mann y The Easybeats. Tras el hallazgo inicial, otras cinco canciones inéditas llegaron a manos de Palao.[S1]
Las diez pistas, junto con demos y canciones remasterizadas, forman un nuevo álbum póstumo llamado The Shel Talmy Recordings. A partir del viernes, las canciones estarán disponibles para comprar y escuchar en streaming. Seis de las pistas inéditas se editarán en vinilo, un formato en el que Bowie sigue siendo muy popular. En 2022, Music Week lo nombró el artista de vinilo más vendido del siglo XXI, por delante de The Beatles. Una edición limitada en vinilo se venderá en Record Store Day y en tiendas HMV.[S1]
Los primeros años de Bowie y el nuevo álbum
A principios de los años sesenta, Bowie era un adolescente que actuaba como Davie Jones en clubes de Londres y soñaba con la fama. Muchas de las pistas que grabó entonces son poco conocidas o se han perdido. Palao describió el material recién encontrado como probablemente lo más visceral y crudo que se haya escuchado de Bowie. Dijo que ofrece una ventana fascinante al Londres de 1965 y sus posibilidades. El álbum, que Palao califica de rock 'n' roll absolutamente puro, fue licenciado a Warner por Palao y Talmy Enterprises Incorporated. Será publicado por la subsidiaria de Warner, Parlophone, con regalías pagadas al patrimonio de Bowie.[S1]
Dana Gillespie, colaboradora temprana y amiga cercana de Bowie, celebró el lanzamiento. Lo conoció tras una actuación en el Marquee Club de Londres cuando Bowie tenía 17 años. Dijo que las canciones no suenan realmente como David, pero muestran que intentaba encontrar su voz y experimentaba. Gillespie, que a sus 77 años sigue de gira y haciendo música, recordó a Bowie como alguien muy impulsado. Rememoró una ocasión en los sesenta en que él le pidió que visitara a sus padres en Bromley. Cuando sus padres salieron de la habitación, le dijo que, costara lo que costara, quería salir de allí, y lo logró.[S1]
Gillespie está particularmente entusiasmada con una canción del álbum. Recordó un famoso café llamado Gioconda en Denmark Street, el centro de la vida musical del Londres de los sesenta, donde solía ir con David. Un día, él entró corriendo, la tomó de la mano y le dijo que tenía que escuchar algo. La llevó corriendo a la vuelta de la esquina y los metió en una pequeña cabina de escucha. Ella tenía un altavoz y él el otro, y le puso I Pity The Fool. Una versión remasterizada de esa canción se incluye en el nuevo álbum.[S1]







