La histórica visita de Putin provoca la condena de Japón
El presidente ruso, Vladímir Putin, realizó el jueves su primera visita a las islas Kuriles, específicamente a Iturup, conocida en Japón como Etorofu. El viaje, informado por los medios estatales rusos, incluyó una parada en una planta procesadora de pescado donde Putin probó caviar y habló con residentes locales. El ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, presentó una fuerte protesta, afirmando que las islas son territorio inherente de Japón tanto históricamente como según el derecho internacional.[S1][S3][S5]
La visita marca la primera de un presidente ruso desde que Dmitri Medvédev fuera a Kunashiri en 2010, y la primera de Putin en más de 25 años en el poder. Las cuatro islas en el centro de la disputa, llamadas Territorios del Norte en Japón y Kuriles del Sur en Rusia, fueron tomadas por la Unión Soviética en 1945, lo que llevó a la deportación de unos 17.000 residentes japoneses. La disputa no resuelta ha impedido que Moscú y Tokio firmen un tratado de paz formal después de la Segunda Guerra Mundial.[S1][S6]
Contexto estratégico y regional
Las islas Kuriles son estratégicamente importantes para Rusia, que ha reforzado su presencia militar allí durante la última década, utilizando Iturup como base aérea principal. La visita se produjo un día después de que Corea del Norte, aliada de Rusia, lanzara un misil balístico hacia aguas de la península de Corea, y poco antes de los ejercicios militares conjuntos de Seúl y Washington que Pionyang ha condenado durante mucho tiempo. Putin también observó un ejercicio de la Flota del Pacífico en la región de Sajalín, donde discutió la seguridad de las fronteras orientales de Rusia.[S1][S4][S5][S6]
Japón ha protestado por visitas anteriores de funcionarios rusos, incluidos el primer ministro Mijaíl Mishustin y su predecesor Dmitri Medvédev. Los lazos bilaterales siguen siendo fríos, con Japón imponiendo sanciones a Rusia por su invasión de Ucrania en 2022. El mes pasado, buques de guerra navales chinos y rusos navegaron por un estrecho en las Kuriles durante una patrulla conjunta, y Rusia realiza ejercicios militares regulares cerca de las islas, lo que provoca más condenas de Tokio.[S1]







