Una adición monumental a una pequeña aldea
Una estatua de hormigón de 55,6 metros de la Virgen María, considerada la más alta de Europa, fue inaugurada formalmente en la pequeña aldea polaca de Konotopie. La figura, que se alza sobre un pedestal de 15 metros con forma de corona y plataforma de observación, es más alta que el Cristo Redentor de Río de Janeiro, que mide unos 38 metros incluido su pedestal. Sin embargo, es más baja que una estatua de la Virgen María de 98 metros en Filipinas.[S1][S3]
El monumento fue consagrado por el obispo Krzysztof Wętkowski el sábado, una fecha elegida para coincidir con la Fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María. Durante la ceremonia, dos helicópteros sobrevolaron y dejaron caer pétalos de rosa sobre la estatua, que representa a María con los brazos abiertos. El obispo dijo a los presentes que muchas personas contemporáneas miran solo a la tierra, centradas en sí mismas, mientras que la figura invita a elevar la mirada hacia Dios y el cielo, según la agencia de noticias polaca PAP.[S1]
Financiado por millonarios locales
El proyecto fue encargado por Roman y Grażyna Karkosik, una pareja adinerada que vive en un pequeño palacio a varias millas de Konotopie. Roman Karkosik, un empresario que construyó su fortuna mediante inversiones en la Bolsa de Varsovia y negocios de fabricación de botellas de plástico y equipos automotrices, es uno de los individuos más ricos de Polonia. La pareja ha dicho que el monumento es una expresión de gratitud a Dios, tras una enfermedad que sufrió Roman Karkosik.[S3][S4]
El portal de arquitectura Architektura Murator estimó el costo del monumento en el equivalente a 23 millones de euros. La estatua se encuentra en un campo a millas de cualquier centro de población de Polonia, debido en gran parte a la residencia local de la pareja. Las autoridades locales esperan que la nueva estatua se convierta tanto en un importante destino de peregrinación como en una atracción turística.[S4][S1][S3]
Un símbolo en tiempos de cambio
La inauguración se produce en un momento en que la influencia de la iglesia católica en la vida pública de Polonia ha disminuido, particularmente entre los jóvenes y los residentes urbanos. Sin embargo, el catolicismo sigue siendo profundamente influyente, especialmente en las comunidades rurales y entre las generaciones mayores. La gran mayoría de los polacos se identifican como católicos, y la iglesia desempeñó un papel prominente después de la caída del comunismo en 1989.[S1][S3]
Entre los asistentes se encontraba Lech Wałęsa, quien lideró el movimiento para acabar con el comunismo en Polonia y luego se convirtió en el primer presidente democráticamente elegido del país. Wałęsa, quien famosamente llevaba una insignia de la Virgen María durante su campaña, atribuyó a su fe católica un papel importante en su lucha contra el comunismo. El hombre de 82 años dijo a Associated Press: "Empecé con la Virgen María y termino con la Virgen María".[S1]






