Último hallazgo y respuesta policial
La policía sudafricana confirmó el jueves que el cuerpo de una novena mujer fue hallado en Ekurhuleni, al este de Johannesburgo. Un transeúnte descubrió el cuerpo cerca de una obra en construcción y alertó a las autoridades, según el comisionado provincial de policía Fred Kekana. La mujer, que no ha sido identificada, aparentaba tener unos 30 años y presentaba una herida de arma blanca en el costado y lo que parecía ser el cuello cortado. Los investigadores forenses aún no habían determinado la causa oficial de la muerte. Kekana dijo que era demasiado pronto para saber si esta muerte estaba relacionada con los otros casos y pidió información al público.[S1]
El hallazgo se suma a una serie de nueve cuerpos encontrados en el municipio de Ekurhuleni en los últimos dos meses, lo que genera temores de que un solo perpetrador o un grupo sea responsable. La policía ha dicho que las similitudes entre los primeros ocho asesinatos eran lo suficientemente preocupantes como para emitir una advertencia pública. Un equipo multidisciplinario de expertos ha sido asignado para investigar e identificar a los responsables. Kekana también instó a las personas a no compartir fotografías de los cuerpos ni informes no verificados en redes sociales, advirtiendo que esas publicaciones difunden el miedo y podrían alentar crímenes por imitación.[S1]
Detalles de la investigación y las víctimas
El comisionado provincial de Gauteng, Fred Kekana, dijo el miércoles que la policía está examinando si los casos están vinculados, pero advirtió contra etiquetar prematuramente las muertes como obra de un solo perpetrador o de un asesino en serie. Dijo que los investigadores consideran todas las posibilidades, incluida la de múltiples sospechosos o perpetradores separados, y están comparando pruebas, cronologías, ubicaciones, perfiles de las víctimas y circunstancias antes de llegar a conclusiones. Kekana señaló que las similitudes y la proximidad de las ubicaciones eran preocupantes. Algunos de los cuerpos descubiertos más recientemente fueron hallados en Olifantsfontein y Kwa-Thema, a unos 25 kilómetros y 34 kilómetros de Kempton Park, donde se descubrieron los primeros cinco cuerpos.[S2]
Las últimas ocho víctimas tenían entre 20 y 38 años y fueron encontradas desnudas o parcialmente vestidas con hematomas en sus cuerpos, según la policía. El primer cuerpo fue descubierto el 17 de julio, desnudo y atado con bridas. Un sospechoso que se cree era el novio de la víctima fue arrestado y permanece bajo custodia. Una de las víctimas fue identificada como la corredora Elizabeth “Tsontso” Moselakgomo, de 38 años, quien desapareció la semana pasada después de que su hija de 8 años alertara a familiares de que no había regresado de su trote diario por la tarde. Fue encontrada muerta varios días después. El cuerpo recuperado en Olifantsfontein el martes fue hallado desnudo y en un avanzado estado de descomposición. La víctima más joven era una mujer de 20 años.[S2]
Indignación nacional y crisis de feminicidios
Las muertes recientes han puesto de relieve las altas tasas de feminicidio y violencia criminal en Sudáfrica y han provocado una indignación por la seguridad de las mujeres. Entre abril y julio de este año, el país registró 5.427 homicidios, un promedio de unos 45 por día, según las últimas estadísticas criminales. Las tasas de feminicidio en Sudáfrica se encuentran entre las más altas del mundo, según la agencia de las Naciones Unidas para la igualdad de género. Un estudio de 2022 de un centro de estudios sudafricano encontró que más del 35% de las mujeres adultas sudafricanas habían experimentado violencia física o sexual en algún momento. La policía ha ofrecido una recompensa en efectivo por información relacionada con los asesinatos.[S2]
El primer ministro de Gauteng, Panyaza Lesufi, dijo que la policía estaba siguiendo pistas y logrando avances en dos o tres casos, aunque no dio detalles. Instó al público a dar tiempo a los investigadores para reunir pruebas suficientes. Lesufi dijo a los periodistas en la escena que los perpetradores habían declarado la guerra al Estado y que las autoridades responderían y no se rendirían. Missing In Southern Africa, una organización que apoya a personas desaparecidas y sus familias, instó a las comunidades a reportar de inmediato cuando sospecharan algo inusual. El grupo dijo que los descubrimientos habían profundizado la angustia de las familias que buscan a sus seres queridos y enfatizó que no hay período de espera para reportar a una persona desaparecida.[S1]







