Interrupción del entrenamiento en Compton Park
Los preparativos de pretemporada del Wolverhampton Wanderers se vieron sumidos en el caos el lunes cuando el delantero Tolu Arokodare se negó a abandonar el campo después de que se le dijera que no entrenara con el primer equipo, lo que obligó al nuevo entrenador Cesar Peixoto a cancelar la sesión. Se desplegó seguridad adicional en el campo de entrenamiento de Compton Park al día siguiente para asegurarse de que el jugador de 25 años no regresara. El internacional nigeriano, que marcó tres goles en la Premier League la temporada pasada, también fue excluido del amistoso del miércoles contra el Maidenhead United.[S1][S2][S3][S4][S5][S6]
El futuro de Arokodare en duda
Arokodare ha dejado clara su intención de abandonar Molineux después de que el Wolves descendiera de la Premier League. Rechazó una oferta del club turco Trabzonspor a pesar de que el Wolves aceptara una propuesta, prefiriendo permanecer en una de las cinco grandes ligas europeas. Los equipos de la Serie A Fiorentina y Genoa han mostrado interés, y se informa que la Fiorentina presentó una propuesta de cesión mejorada que incluye una opción de compra de 22 millones de euros. El Wolves pide más de 20 millones de euros para recuperar una parte significativa del importe pagado al Genk.[S1][S2][S3][S4][S6]
La primera temporada del delantero en el Wolves ya estuvo marcada por problemas disciplinarios. En abril, fue multado después de un altercado físico con su compañero Mateus Mane tras una derrota por 4-0 ante el West Ham. El nuevo técnico Peixoto ya había excluido a Arokodare del campamento de pretemporada del club en Portugal, lo que indicaba que el jugador no era central en sus planes. El regreso del experimentado delantero Raúl Jiménez ha reducido aún más las opciones de Arokodare para tener minutos de juego.[S1][S2][S3][S4][S5][S6]
Las reglas de la FIFA complican la posición del Wolves
El enfrentamiento se ha complicado por las actualizadas regulaciones de la FIFA introducidas el mes pasado, que prohíben a los clubes obligar a los jugadores contratados a entrenar por separado del equipo principal para presionarlos a aceptar traspasos. Los jugadores deben continuar entrenando con el primer equipo a menos que exista una razón deportiva legítima o un problema médico documentado. Los clubes que incumplan podrían enfrentar sanciones económicas, prohibiciones de fichajes u otras sanciones deportivas. El Wolves corre el riesgo de convertirse en un caso de prueba bajo estas nuevas reglas, ya que aislar a Arokodare podría considerarse una práctica abusiva por parte del organismo rector mundial.[S2][S3][S5]







