Una explosión durante la oración del viernes
Una bomba de gran potencia detonó este viernes en una mezquita ubicada cerca de un edificio que alberga oficinas policiales en el noroeste de Pakistán, y dejó al menos 16 muertos y 50 heridos, según informaron funcionarios de la policía y de rescate. Bilal Faizi, un alto funcionario de rescate, señaló que el ataque ocurrió en Kohat, un distrito de la provincia de Jyber Pajtunjuá que limita con Afganistán. La mayoría de los heridos eran fieles que se encontraban en el lugar de culto, indicó Faizi. Médicos y autoridades del hospital advirtieron que algunos de los afectados se encontraban en estado crítico, lo que genera temores de que el número de víctimas pueda aumentar.[S1]
Zulfiqar Hameed, jefe de policía provincial, afirmó que un atacante aparentemente embistió la mezquita con un vehículo cargado con explosivos, aunque los efectivos continuaban investigando al momento de los primeros informes. Al menos dos hombres armados intentaron además irrumpir en el complejo policial y se enfrentaron a tiros con los agentes, según informó la policía local. Las víctimas fueron trasladadas a un hospital cercano, donde las autoridades declararon una emergencia sanitaria para atender el ingreso masivo de heridos. El impacto de la explosión fue tan intenso que dañó gravemente tiendas y viviendas aledañas.[S1]
Tiroteo, rescates y reacción oficial
El atentado sacudió el distrito de Kohat, en la provincia de Jyber Pajtunjuá, cuando un vehículo repleto de explosivos impactó contra una mezquita durante la oración del viernes y dejó al menos 16 personas muertas, entre ellas cinco policías, según confirmaron fuentes policiales en Peshawar. El hecho ocurrió mientras la mezquita estaba llena de fieles. Tras la explosión, se desató un intenso tiroteo entre los atacantes y las fuerzas de seguridad, que aún continuaban las operaciones en la zona. Las imágenes del lugar mostraron la magnitud de la explosión: el muro exterior del complejo donde funcionan las oficinas policiales quedó derrumbado y la mezquita sufrió graves daños. Una columna de humo se elevó sobre la zona y, según testigos y residentes, la detonación se escuchó a gran distancia, seguida de varios disparos.[S2]
Además del atacante que utilizó el vehículo, al menos dos hombres armados intentaron ingresar al complejo policial e intercambiaron disparos con los agentes. El enfrentamiento se produjo mientras las fuerzas de seguridad desplegaban un operativo para controlar el área y asistir a las personas afectadas. De acuerdo a un agente que participó del operativo, uno de los atacantes murió en el enfrentamiento. Las autoridades desplegaron equipos de rescate para asistir a los heridos y asegurar el área. El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, emitió un comunicado en el que envió sus mejores deseos para la pronta recuperación de los heridos en la explosión.[S2]
Una jornada de violencia y una insurgencia más amplia
El primer ministro Shehbaz Sharif condenó el ataque y expresó su pesar por las víctimas en un comunicado emitido por su oficina. El mandatario instruyó a las autoridades a intensificar las operaciones de rescate, brindar atención médica a los heridos y asistir a los damnificados. El ataque se produjo un día después de que una bomba al costado de la ruta alcanzara un convoy de fuerzas de seguridad en el distrito noroccidental de Hangu y matara a seis soldados. El mismo jueves, tropas gubernamentales realizaron operativos en distintas zonas y abatieron a 10 militantes presuntamente vinculados a los talibanes pakistaníes, según informaron el Ejército y la policía local.[S1]
Los talibanes pakistaníes han intensificado sus ataques contra policías y civiles en los últimos años. En 2023, un atentado suicida cobró la vida de 101 personas en el interior de una mezquita en Peshawar, capital de la provincia de Jyber Pajtunjuá. El grupo es distinto, aunque aliado, de los talibanes afganos, que retomaron el poder en 2021. Pakistán acusa con frecuencia a Kabul de dar refugio al TTP y de tolerar los ataques transfronterizos. El gobierno afgano ha rechazado dichas acusaciones. El ataque ocurrió en pleno rezo del viernes, uno de los momentos de mayor concurrencia en las mezquitas. La cifra de víctimas podría aumentar, ya que las fuerzas de seguridad seguían enfrentando a los agresores y continuaban las tareas de rescate. Kohat se encuentra en Jyber Pajtunjuá, una provincia fronteriza con Afganistán que en los últimos años ha registrado numerosos episodios de violencia vinculados con grupos insurgentes. El atentado se produjo además en un contexto de repunte de la violencia en la región, mientras las fuerzas de seguridad llevan adelante operaciones contra la insurgencia. La noticia generó conmoción en la región y reavivó la preocupación por la seguridad en zonas donde los ataques extremistas han sido frecuentes en los últimos años.[S1][S2]







