Final emotivo en Londres
Ariana Grande cerró su gira Eternal Sunshine el martes por la noche en Londres, un evento marcado por la emoción visible. Estuvo a punto de llorar durante One Last Time, una canción que se ha convertido en un himno para los sobrevivientes del ataque de Manchester de 2017. Arrodillándose para estar más cerca del público, pidió a la multitud que la ayudara a cantar la canción.[S1]
A pesar de una lesión en el pie que la obligó a cambiar sus habituales tacones de aguja por botas de plataforma, Grande actuó con energía, a menudo de puntillas para compensar la diferencia de altura. Su voz falló brevemente durante Nowhere, Nobody, pero rápidamente recuperó la compostura, ofreciendo una actuación profesional y magnética durante toda la noche.[S1]
Anuncio de pausa y reacciones de los fans
El mes pasado, Grande anunció que tomaría un descanso de las apariciones públicas, tras una intensa especulación sobre su salud y apariencia. Esto incluye su retiro de una producción de Sunday in the Park with George de Stephen Sondheim en el Barbican de Londres, donde debía aparecer junto a su compañero de Wicked, Jonathan Bailey, quien también se retiró.[S1]
Los fans en el último show expresaron comprensión y apoyo. Rachid, un fan de Londres, dijo que estaba devastado por su retiro de las giras, por lo que quería asistir al último concierto. Nadine, de Manchester, bromeó diciendo que ella haría lo mismo, mientras que Lukas, de Francia, dijo que era bueno ver a Grande cuidándose. Alejandro Grande, un fan polaco, señaló la tristeza de especular sobre la salud de alguien más.[S1]
Aspectos destacados de la gira y recepción crítica
La gira, que comenzó en Estados Unidos en junio, fue descrita por Grande como "un último hurra" mientras planea centrarse en la actuación después de su papel nominado al Oscar en Wicked. La residencia en el O2 Arena de Londres atrajo a 200,000 asistentes de todo el mundo, algunos volaron desde China, Australia y varias ciudades de Europa.[S1]
Las críticas fueron en su mayoría positivas. Rolling Stone calificó a Grande como una de las mejores cantantes de su generación, señalando que no había señales de lucha. Kate Solomon, de The Guardian, expresó una preocupación genuina, mientras que The Telegraph calificó el show como "impecable" y la BBC destacó momentos íntimos. En la segunda noche, Grande sorprendió a los fans al presentar a Cynthia Erivo para un dúo de For Good.[S1][S2]
Agradecimiento y límites
Al dirigirse al público, Grande expresó su gratitud, diciendo que la gira fue una de las experiencias más hermosas de su vida. Agradeció a los fans su apoyo y esfuerzo, enfatizando que atesoraba cada minuto. Anteriormente, había hablado sobre establecer límites, señalando que los seres humanos necesitan descansos a veces.[S1]
El publicista de Grande anunció su "paso atrás de la visibilidad" debido al "interminable y continuo escrutinio público". Grande tranquilizó a los fans diciendo que su decisión provino de un lugar "reflexivo y empoderado" y había sido planeada "hace mucho tiempo". Terminó el show como siempre, ascendiendo a las vigas del O2, dejando a los fans preguntándose cuándo podrían volver a verla actuar.[S1][S2]







