Líderes firman pacto en La Meca
Arabia Saudí, Turquía y Pakistán firmaron un acuerdo de defensa conjunto en La Meca el viernes, marcando el primer pacto militar formal entre las principales potencias suníes de la región. El documento fue firmado por el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman y el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif. El momento y el lugar de la firma, en el día sagrado de oración musulmán en La Meca, subrayan el simbolismo del acuerdo.[S2]
El pacto estipula que un ataque armado contra cualquiera de los tres sería considerado un ataque contra todos, según una declaración conjunta. Sin embargo, la declaración no dio detalles sobre los compromisos u obligaciones que cada uno había aceptado bajo el 'Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca'. No estaba claro hasta qué punto el acuerdo los obligaría a una acción militar particular en defensa de los demás.[S1]
Naturaleza defensiva e implicaciones regionales
El vicepresidente turco Cevdet Yilmaz dijo que el acuerdo no estaba dirigido a ningún país específico. Un funcionario turco añadió que era puramente defensivo y no derogaba ningún acuerdo existente con otros estados. Turquía tiene el segundo ejército más grande de la OTAN, Arabia Saudí es uno de los principales exportadores de petróleo del mundo y Pakistán es el único país musulmán con armas nucleares.[S1]
Diplomáticos en la región dijeron que hay pocas dudas de que el pacto está dirigido a contrarrestar la influencia del Irán chií. Sin embargo, Rayed Krimly, viceministro saudí de diplomacia pública, enfatizó en X que el acuerdo no representaba un esfuerzo para establecer un eje militar o un bloque sectario, ni constituía una amenaza para ningún país de la región.[S2]
Preocupaciones de Israel
Es probable que Israel perciba el acuerdo como una amenaza debido a sus deterioradas relaciones con Turquía, el único de los tres países que reconoce formalmente al estado judío. Gallia Lindenstrauss, investigadora principal del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel, dijo que añade un componente militar a un frente político con una firme postura antiisraelí. Señaló que es preocupante ya que Arabia Saudí y Turquía están potencialmente considerando la dimensión nuclear y podrían beneficiarse de la cooperación en defensa con Pakistán.[S2]
Lindenstrauss añadió que, aunque el pacto no cierra la puerta a la normalización entre Israel y Arabia Saudí, la hace menos probable. La normalización entre Israel y Arabia Saudí probablemente habría traído consigo una mejora en las relaciones entre Turquía e Israel como subproducto, lo que ahora también es menos probable.[S2]







